Continuamos mostrándote nuestra visita a la histórica ciudad de Marsella. Después de enseñarte todo lo que se puede ver y hacer en la ciudad durante un día, a continuación te contamos todo lo que hicimos durante el segundo día ¡Esperamos que te guste!

Segundo día
Para lo que te vamos a proponer visitar este segundo día, es importante que cojas fuerzas con un buen desayuno, ya que vas a caminar bastante, eso sí, recuerda que Marsella dispone de un buen transporte público.
Te proponemos un recorrido donde te vamos a mostrar lugares históricos, junto con zonas donde tendrás unas vistas increíbles y donde descubrirás lugares con mucho encanto.
Estatua de Puget

Como te decíamos antes, este segundo día también hicimos todas las visitas caminando. Entre otras cosas, íbamos a subir hasta la Basílica de Notre -Dame de la Garde. De ahí, que por el camino nos fuimos parando en lugares con bastante interés.
Uno de estos lugares es a los pies del Jardín de la Colline Puget, para contemplar la Estatua Monumento a Pierre Puget, levantada en este lugar en 1855, pero no se inauguró hasta 1856.
| Curiosidad: ¿Quién fue Pierre Puget? Nacido y muerto en Marsella, fue un famoso pintor, escultor y arquitecto del S. XVII. Admirado en lugares tan lejanos como Roma, fue llamado el «Miguel Ángel francés». Su nombre de pila estaba predestinado: la piedra era el material de su genio, especialmente con las esculturas de mármol que realizó para el Palacio de Versalles. |
Tanque Juana de Arco
Para llegar hasta la Basílica, aún teníamos que superar la gran cuesta del Bd. André Aune, parece más de lo que es, en pocos minutos nos plantamos al final de la cuesta.

Después de superar una escalinata, enlazarás con la Plaza du Colonel Edon, donde te proponemos hacer un alto en el camino para ver algo sorprendente, un tanque de la II Guerra Mundial ¡Sí, has leído bien!
Este carro de combate, fue restaurado e inaugurado como monumento conmemorativo en agosto de 1946, dando testimonio de la dureza de los combates que se libraron en esta zona, pero también del regreso de la libertad.

| Curiosidad: La insurrección de Marsella contra la ocupación alemana, desencadenó los primeros combates en agosto de 1944. Uno de los episodios más dramáticos de estos combates, fue el asalto a Notre-Dame de la Garde por parte de la 1ª y 2ª Compañías del 7º Regimiento de Tirailleurs Argelinos, apoyados por los blindados del 2º Escuadrón de Cuirassiers. El tanque Juana de Arco, gravemente afectado, quedó inmovilizado en el lugar que ocupa hoy en día, falleciendo tres de sus cinco ocupantes, debido a los intensos combates. |
Basílica de Notre-Dame de la Garde
Después de una buena caminata, desde el Puerto Viejo más o menos treinta minutos, llegarás a los pies de la Basílica de Notre-Dame de la Garde.

- Si no estás por la labor de subir caminando, desde el Puerto Viejo, concretamente desde la calle Jean Ballard, sale el bus número 60 que te lleva hasta la Basílica.

La Bonne Mère, como la conocen los marselleses, fue construida por primera vez en 1214, época en la que solo era una pequeña capilla. Posteriormente, fue reconstruida en el S. XV antes de ser destruida de nuevo en 1853, para dar paso a una basílica más grande. El objetivo era, pues, disponer de un lugar lo suficientemente grande como para acoger a los peregrinos, cada vez más numerosos desde la aparición del cólera.
| Curiosidad: Bajo la basílica, la cripta fue excavada directamente en la roca. Se terminó antes de la basílica. La diferencia de estilo entre la cripta y la basílica es notable: por un lado, la basílica con su decoración muy rica y dorada; por otro, la cripta y su decoración muy sobria, sin pinturas ni ornamentos. |
- La Basílica de Notre-Dame de la Garde, es sin duda, el monumento más visitado de Marsella, parte a su espectacular arquitectura, así como a sus magníficas vistas de trescientos sesenta grados sobre toda la ciudad.

Este monumento está situado en la colina más alta cerca del Puerto Viejo, a una altitud de ciento cincuenta metros. Su construcción requirió más de cuarenta años de trabajo.
El campanario de Notre Dame de la Garde alcanza una altura de cuarenta y un metros. La estatua dorada de María que domina la basílica mide más de once metros de largo y pesa casi diez mil kilogramos. Necesita ser dorada con quinientos gramos de oro cada cuarto de siglo.

La piedra utilizada para su construcción, es una piedra verde, denominada golfalina.
En el interior, las dimensiones se hicieron más modestas: la nave tiene casi treinta y tres metros de largo y catorce metros de ancho. Sus capillas laterales miden tan solo cuatro metros por cinco metros cada una. Lo que no es tan modesto, es el material utilizado: mármol blanco de Carrara y mármol rojo de Brignoles, junto a mosaicos de estilo bizantino.
Desde junio de 2013, Notre Dame de la Garde tiene su propio museo. Un lugar que recorre la historia de la basílica, desde su nacimiento hasta hoy.
- La visita es totalmente gratuita, a excepción de los museos ¡Ojo! Para visitar el interior, si vas en horas punta, te tocará esperar una cola bastante larga.
Fragmento de muralla de Luis XIV

Si dejas la Basílica a través de la Rue Vauvenargues, en pocos minutos llegarás a la rue des Lices, donde se ubica este fragmento de muralla. Puede pasar desapercibido y confundirlo con un muro cualquiera, pero estás ante el único vestigio de la muralla construida en 1660, por orden de Luis XIV.
| Curiosidad: En 1660, Luis XIV, al regresar de la frontera española, donde acababa de firmar el Tratado de los Pirineos que consagraba su victoria sobre España, se sintió en una posición de fuerza. Decidió ir a la Provenza para que se reconociera su poder. Aparte de fuertes, un arsenal, Luis XIV, mando arrasar las antiguas murallas y se definió y construyó un nuevo recinto, multiplicando por tres la superficie de la ciudad. |
A pocos minutos del fragmento de muralla, calle abajo, concretamente en el 136 de Rue Sainte, se ubica la panadería más antigua de Marsella, data de 1781.


Es famosa por la fabricación de las galletas navettes, con motivo de la celebración de la Candelaria.
| Curiosidad: Estas pequeñas galletas de forma alargada representan, según la leyenda, el barco que llevó a las dos Marías y Lázaro, el Santo Patrón de Marsella, que desembarcaron en Saintes Maries de la Mer hace casi dos mil años. De allí los discípulos de Cristo fueron a evangelizar Massilia, entonces una ciudad romana. Cada 2 de febrero, a las seis de la mañana, el arzobispo de Marsella bendice la ciudad desde la abadía de Saint-Victor, así como el primer lote de navettes. |
Nosotros, por supuesto, que paramos a comprar navettes, además el interior de la panadería está muy bien, pero sinceramente, tenemos que decir que no nos gustaron nada. Por favor, que esto no te quite las ganas de probarlas, a lo mejor te gustan. Si es así, dínoslo en los comentarios.
Abadía Saint-Victor
Para nosotros, otro de los lugares imprescindibles de Marsella, ya que es única en la historia, y es un tesoro de la época cristiana temprana y de la arquitectura románica. Es, sin lugar a dudas, una de las iglesias más bonitas de la ciudad.

A partir del siglo V, el lugar estaba ocupado por una capilla, que en el siglo XI se transformó en cripta durante el periodo románico. El edificio está fortificado y contiene sarcófagos cristianos primitivos en la cripta que se puede visitar.
En la cripta de Saint Victor podrás ver la Cueva de San Lázaro y Santa María Magdalena y una silla tallada en la roca en la que predicaba.
- La entrada a la iglesia es gratuita, pero la visita a la cripta es de pago.
Palais du Pharo
Ya en dirección a la Corniche, te recomendamos visitar antes, el Palacio del Pharo y sus jardines. La entrada se hace desde el Bd. Charles Livon, que desde la Abadía de Saint-Victor, se llega caminando en unos quince minutos.
El Palacio del Pharo es una elegante residencia imperial regalada por la ciudad a Napoleón III. Su nombre, viene de «farot», la colina que lo separaba del mar abierto y sobre la que dominaba un mirador.
En 1904, se transformó en un establecimiento especializado: La escuela del Pharo. Posteriormente, evolucionó hacia Instituto de Medicina Tropical del Servicio de Sanidad de las Fuerzas Armadas, hasta 2013, que marcó su cierre definitivo.
| Curiosidad: Durante más de cien años, el Pharo acogió a ocho mil médicos, farmacéuticos, técnicos civiles o militares llamados a ejercer la medicina en los territorios de ultramar. Fue incluso el único instituto militar de Europa especializado en medicina tropical. |

- Desde 2015, los dos edificios emblemáticos situados a la entrada del jardín Emile Duclaux, albergan la mayoría de los departamentos centrales de la UMA, siglas de la Universidad de Aix-Marsella.
La antigua residencia imperial es ahora un centro internacional de conferencias para congresos, convenciones y simposios.
El parque, espacio central del recinto, está formado por un amplio y cuidado césped embellecido desde 2013 con ochenta y cuatro arcos monumentales, «Désordre», obra del escultor Bernar Venet. Las vistas del Puerto Viejo, son las mejores de toda la ciudad.

Un monumento en el Parque también rinde homenaje a los marineros que murieron durante la Primera Guerra Mundial.

- La entrada al recinto es gratuita.
Paseo por la Corniche Kennedy
Una de las mejores actividades que se pueden hacer en Marsella es recorrer la Corniche Kennedy. No te puedes ir de la ciudad, sin pasar, al menos a visitar algún punto de interés que hay a lo largo de la Corniche.


La Corniche debe su nombre al entonces recién asesinado Presidente de los Estados Unidos J.F. Kennedy. Hay varios puntos de interés a lo largo de este paseo. A continuación te vamos a indicar, los que nosotros visitamos, y que creemos son los imprescindibles, y además, a los que se puede llegar perfectamente caminando:
Playa de los Catalanes: Según sales del recinto del Palacio del Pharo, y coges el Bd. Charles Livon hacia abajo, a los pocos minutos llegarás a esta pequeña playa, que es donde comienza oficialmente la Corniche.

Es la playa más cercana al centro de Marsella, por lo que es la más concurrida, sobre todo de gente joven. La playa, también, es famosa por sus canchas de voleibol que reúnen a jugadores y espectadores durante todo el año.
| Curiosidad: ¿Sabías que en la Corniche se encuentra el banco más largo del mundo? Sí, has leído bien, aquí se ubica un banco de tres kilómetros de longitud. Impresionante ¿Verdad? |

Monumento a los muertos del Ejército de Oriente: Si continuas unos diez minutos caminando a lo largo de la Corniche, llegarás a este otro punto de interés. Lugar emblemático para los marselleses, evoca, como su nombre indica, un homenaje a los soldados del ejército de Oriente y de tierras lejanas.

Esta situado junto al mar, frente a las islas Friuli, y al lado del Port du Vallon. Su origen se remonta a 1924, aunque la obra fue finalmente inaugurada en abril de 1927 por el Presidente de la República.
Es un lugar ideal para ver Les Îles, que pueblan las costas Marsellesas.

Port du Vallon des Auffes: Justo al lado del Monumento a los muertos, se ubica este pequeño y encantador «pueblo» de pescadores provenzal. Enclavado entre dos acantilados, frente al mar, el Vallon des Auffes ofrece la imagen de otra época. Es uno de los lugares más emblemáticos de Marsella.


Profundamente ligado al mar y a la pesca, hasta por su nombre, el Vallon des Auffes proviene del alfa (auffo en provenzal) que es un granulado utilizado para hacer cuerdas. En el S. XIX, los fabricantes de cuerdas se habían establecido aquí.
Con sus cabañas de colores y sus pointus (barcos de pesca típicos de Marsella), y sus restaurantes tradicionales y renombrados, el Vallon des Auffes es un lugar que no hay que perderse si visitas la ciudad.
Pequeña Cala de Malmousque: Es una cala situada a unos diez minutos de el Vallon des Auffes. Justo enfrente, se puede ver la famosa isla de los Ahorcados. La cala no tiene arena, sólo un pontón de hormigón.

| Curiosidad: La isla de los Ahorcados, debe su nombre a Alfonso V de Aragón, que se vengó de los aliados de Luis III en 1423 haciendo ahorcar allí a una docena de sus notables. |
Originalmente, servía de puerto pesquero. En 1610, se redactó una escritura en la que figuraba «camino de Mélamousque», de ahí su nombre actual.
Esta cala está situada en el Barrio de Malmousque, un barrio auténtico repleto de bonitas casas con el encanto típico de un pueblo provenzal. Las callejuelas son bastante estrechas y hay mucha vegetación. La zona destaca en el paisaje por sus casas y edificios antiguos muy coloridos.


Parque Valmer: El parque cuenta con una gran diversidad de palmeras, además de otras especies de plantas tropicales y nativas, además de un parque infantil y vistas espectaculares. Todas las plantas tropicales fueron traídas de los viajes por Oriente del antiguo propietario de la villa, un rico comerciante de semillas oleaginosas.

Precisamente, otro de los puntos destacados del parque es la Villa. Fue construida en 1865, en estilo renacentista. Originalmente, se llamaba Vague à la Mer (Ola del mar), pero finalmente, se convirtió en Valmer. En la actualidad, pertenece al Ayuntamiento de Marsella. Lo malo, que no está abierta al público.

Le Marégraphe: Este Monumento Histórico, desde el año 2002, fue el último lugar que visitamos en la Corniche. Situado frente a la entrada del Parque Valmer, el mareógrafo de Marsella pertenece al Estado, que confía su gestión al Instituto Nacional de Información Geográfica y Forestal.
El mareógrafo fue construido en 1883/84, para determinar el origen de las altitudes en la Francia metropolitana (altitud 0). En su interior alberga el hito fundamental de la red de nivelación continental francesa, un remache de bronce recubierto con una aleación de platino e iridio.
Desde 1885, el observatorio está equipado con un mareógrafo mecánico, llamado totalizador, porque suma constantemente los niveles de agua y, por tanto, permite el cálculo fácil y rápido del nivel medio del mar. Un dispositivo, único en el mundo, que siempre está en funcionamiento y que es esencial para el observatorio.
- Cuando nosotros fuimos, nos lo encontramos cerrado, pero se hacen visitas regularmente. Si estás interesado, no dudes en preguntar los horarios en la Oficina de Turismo.
Qué y dónde comer en Marsella


Ya te adelantamos que en Marsella se come muy bien, gracias, principalmente, a la gran influencia de la cocina provenzal ¡Marsella está indisolublemente unida a su gastronomía y sus restaurantes!
No puedes dejar Marsella sin probar la bouillabaise, el plato más típico y emblemático de la cultura gastronómica marsellesa. Consiste en un guiso de pescado fresco acompañado de croutones de pan con ajo. A nosotros nos encantó, y eso que lo cenamos, siendo un plato bastante contundente.


Otro plato típico de la zona es la Sopa de Pistou. Hecha a base de verduras de verano, acompañadas de el pistou, una mezcla de albahaca, aceite de oliva y ajo, que le da un sabor increíble.
La Fougasse, un pan provenzal, a menudo condimentado con cebolla, aceitunas, anchoas y tocino. Es, sin duda, uno de los ingredientes esenciales de la cocina provenzal. Originalmente permitía al panadero comprobar la temperatura de su horno, hoy en día su popularidad es tan grande, que la vas a encontrar en todas las panaderías.
La Ratatouille, es otro plato típico de aquí. Te suena a la película de Disney ¿verdad? Es un plato sencillo hecho a base de verduras con aceite de oliva.
No nos queremos olvidar de la Tapenade, hecha a base de aceitunas, alcaparras, anchoas y ajo. Te la pueden servir acompañando muchos platos típicos, pero a nosotros nos gusta sola o simplemente untada en tostadas.
Otra de las especialidades de Marsella, y de la que ya te hablamos antes, son las Navettes ¿Pruébalas y nos cuentas en comentarios?

Prueba también la bebida más emblemática de Marsella, Pastis. Es una bebida con sabor a anís, obteniendo su sabor a partir de una destilación de anís estrellado, una hierba de origen asiático.
Ahora que más o menos ya tienes una idea de qué comer, la siguiente pregunta es ¿Dónde puedo comer en Marsella? No te preocupes, a continuación te indicamos varias zonas que seguro te van a encantar:
Viejo Puerto: Alrededor del Viejo Puerto, encontrarás un sinfín de restaurantes para todos los gustos y bolsillos. En ellos podrás degustar la famosa bouillabaise y otros platos típicos de la zona. Nosotros comimos en el restaurante Chez Madie Les Galinettes, a pocos metros del Ayuntamiento, este local es de comida provenzal.
Cr Honoré d’Estienne d’Orves: En esta plaza y en las calle aledañas (Plaza Thiars, Rue Fortia, Rue Saint-Saëns, Rue Euthymènes y Rue de la Paix Marcel Paul) encontrarás también una gran variedad de restaurantes para todos los gustos y bolsillos. Es un buen lugar, para tomar para hacer una parada y tomarte un pastis, en alguna de las muchas terrazas que hay. Nosotros te recomendamos, para tomar algo, el Le Phonographe, y para comer el Restaurante Safran.
Vallon des Auffes: Un lugar increíble para tomar algo o comer. Hay varios restaurantes de lujo, pero también encontrarás otros más asequibles. Un buen sitio para tomar y picar algo es Viaghiji Di Fonfon, el típico bar de tapas. También, destacamos el Restaurante Beau Rivage, un sitio inmejorable para degustar marisco y pescado a buenos precios.

Le Panier: El barrio más emblemático de Marsella, también nos ofrece gran variedad de locales para tomar algo o comer. No dejes de visitar la Vanille Noire, la mejor heladería de la ciudad.

Bd. Jacques Saadé: Este bulevar discurre pegado al puerto de Marsella y a los pies de la Catedral. La zona que te queremos recomendar en justo, la que discurre bajo la Catedral. Aquí hay varios restaurantes de todo tipo. Nosotros comimos en el restaurante Les Halles de la Major, un lugar tipo mercado, donde vas eligiendo lo que te apetece comer, entre los diferentes puestos. Tienes de todo, marisco, pescado, carnes, pizza, postres.


Aparte de todos estos lugares, también te queremos recomendar el restaurante Comptoir Dugommier, especializado en comida francesa, pero lo que hicimos nosotros, fue desayunar todos los días. Tiene carta de desayunos, con bastante variedad. El local tiene el encanto de los viejos bares de los años 40 del siglo pasado. Lo vas a encontrar en el 14 Bd Dugommier, a pocos metros de La Canebiére.

Para finalizar, te dejamos, en el siguiente mapa, las direcciones exactas de todos los sitios mencionados en este artículo:
Si no te apetece descubrir Marsella por tu cuenta, haciendo clic en la foto podrás reservar un Free Tour por la ciudad ¡Gratis! Además, tienes muchas más actividades (excursiones, tours, visitas guiadas, etc), para hacer por la ciudad, que también podrás reservar ¡Anímate!
Esto ha sido todo ¿Qué te han parecido los artículos? ¿Incluirías Marsella en un recorrido por la Provenza francesa? Esperamos que con estos artículos te hayas podido hacer una pequeña idea sobre cómo es esta bonita ciudad.
¡Déjanos tu opinión en los comentarios!
Comentarios recientes