¿Te gustaría visitar la ciudad más antigua de Francia? ¿Te apetece descubrir una ciudad vibrante y con mucho carácter? Pues entonces, no te lo pienses, Marsella es esa ciudad y te está esperando.

Aunque ya habíamos estado hace años en Marsella, gracias a que nos tocaron unos billetes a uno de los destinos a los que llega Renfe- AVE, decidimos volver, para profundizar mucho más en esta gran (por tamaño), pero desconocida ciudad.

Marsella es una ciudad con una rica historia y un presente vibrante. Es la segunda ciudad más grande de Francia, por detrás de Paris, y es la más antigua, ya que se fundó alrededor del 600 a.C., por marineros griegos bajo el nombre de Massalia. Más de dos mil seiscientos años de antigüedad ¡Qué locura!

Curiosidad:

Durante el apogeo del imperio romano, la ciudad conocida con el nombre griego de Massalia, se convirtió en una importante ciudad comercial. Y a lo largo de los siglos, la ciudad supo mantener la relevancia e importancia como puerto estratégico de Francia.

A lo largo de los siglos, Marsella ha sido influenciada por diversos imperios y naciones, lo que ha enriquecido su cultura y tradiciones.

Marsella

Su puerto, uno de los más importantes del Mediterráneo, ha sido un hervidero de comercio y cultura durante siglos. Siendo centro de comercio marítimo desde sus inicios.

La ciudad es famosa, principalmente, por su pintoresco puerto viejo, la basílica de Notre-Dame de la Garde y por ser un crisol cultural.

En este artículo te vamos a mostrar, aparte de los ya indicados, todo lo que se puede ver y hacer durante cuarenta y ocho horas recorriendo la ciudad. Por lo que si has llegado hasta aquí, sigue leyendo, porque lo interesante viene ahora.

Catedral de Marsella vista desde el puerto
Catedral de Marsella vista desde la Prom. Robert Laffont (zona del MUCEM)

Son muchas las razones por las que nosotros quisimos visitar esta ciudad. Aparte de las que ya te hemos nombrado, a continuación, te indicamos algunas, para darte el empujón definitivo para que visites Marsella:

  • Una historia fascinante: La historia de Marsella se remonta a dos mil seiscientos años de antigüedad. Se pueden explorar lugares tan históricos como el Puerto Viejo.
  • Su cultura: Marsella es una ciudad multicultural, con una mezcla única de influencias culturales de Europa, África y Medio Oriente.
  • Rica gastronomía: La cocina mediterránea es una de las más exquisitas de Europa. Al ser puerto de mar, aquí podrás degustar buen pescado fresco, o la conocidísima bouillabaisse, de la que te hablaremos más adelante.
  • Bonitos paisajes: Gracias a su esplendida ubicación en la costa, podrás disfrutar de bonitas calas ocultas, acantilados escarpados, o unas vistas del Puerto Viejo espectaculares.
  • Proximidad a interesantes destinos: Aunque nosotros, por falta de tiempo no pudimos hacer ninguna escapada cercana, Marsella es un buen punto de partida para llegar a lugares de mucho interés, como pueblos pintorescos de la Provenza, el Parque Natural de Calanques o a Les Îles.

Si como nosotros, viajas a Marsella desde España, debes saber que existen varias opciones para llegar. A continuación te dejamos un resumen de las diferentes maneras de transporte:

Coche: Tienes diferentes opciones para llegar a Marsella por carretera. Lo que si tienes que tener en cuenta, es que una vez estés en suelo francés, y lógicamente, lo más rápido y seguro será circular por autopista, es que éstas son muy caras. Así que prepara la cartera.

Avión: Marsella cuenta con un aeropuerto internacional al que llegan vuelos desde diferentes ciudades españolas, como Valencia, Málaga, Sevilla, Barcelona y Madrid.

Tren: Es la opción que elegimos nosotros. En la actualidad el AVE llega hasta la estación de tren de Marsella St. Charles, tanto desde Madrid, como de Barcelona. El tiempo de viaje desde Madrid son aproximadamente ocho horas, y desde Barcelona, unas cinco horas. Teniendo en cuenta que en coche estos tiempos aumentan considerablemente, el tren es muy buena opción para llegar a Marsella.

Estación de tren de Marsella
Dársena de la Estación de Tren de Marsella

En autobús: Para nosotros es la peor opción, ya que tampoco hay mucho donde escoger. Desde Barcelona hay un bus que te deja en la estación de Marsella St. Charles.

Lo bueno de Marsella es que prácticamente todos los lugares de interés se encuentran en el centro histórico o muy cerca de éste, por lo que se puede recorrer perfectamente a pie ¡Nosotros fue lo que hicimos!

De todas formas, y si nos lees habitualmente, nos gusta informar sobre el transporte público y Marsella no va a ser una excepción.

El hecho de que Marsella sea una gran ciudad, hace que cuente con una red bastante completa de transporte público, lo que te va a permitir llegar hasta los principales lugares de interés utilizándolo.

A continuación te indicamos las opciones de transporte público que te permitirán desplazarte cómodamente por la ciudad:

  • Autobuses: La ciudad cuenta con más de ochenta líneas, ¡sí, has leído bien! Los autobuses operan diariamente de 05:00 a 21:00 h. También hay un servicio nocturno, que opera hasta las 00:30 h.
Autobús de Marsella
  • Metro: Marsella, actualmente, cuenta con dos líneas de metro, que recorren el centro. El horario es de lunes a jueves de 05:00 a 22:30 h. y los fines de semana y vísperas de festivo, circulan hasta las 00:30 h. Líneas: M1 (La Rosa-La Fourragère) y M2 (Gèze-Saint Marguerite Dromel).
Metro de Marsella
  • Tranvía: En la ciudad operan tres modernas líneas de tranvía: T1 (Noailles-Les Caillols), T2 (Arenc Le Silo-La Blancarde) y T3 (Arenc Le Silo-Castellane).
Tranvía de Marsella
  • Lanzadera/ferry boat: Este servicio de barcos suele operar entre los meses de abril y septiembre. Los tienes que te cruzan el Puerto Viejo de una orilla a otra, y también los hay que te llevan desde el Puerto Viejo hasta L’Estaque, Pointe-Rouge y Les Goudes. Tienes que tener en cuenta que, las salidas están sujetas a las condiciones meteorológicas.

Para más información sobre, horarios y tarifas del transporte público de Marsella, pincha aquí.

Como te decíamos antes, Marsella ha estado influenciada por diversos imperios y naciones, lo que ha enriquecido su cultura y tradiciones, y por ende su patrimonio histórico.

Para que puedas hacer la visita más cómodamente y al tener, Marsella, tantos lugares que visitar y tanto que hacer, a continuación te vamos a mostrar nuestro recorrido por la ciudad durante dos días, diferenciando cada día y lo que vimos durante los mismos:

Nuestra recorrido, de este primer día, por Marsella, comenzó en la Estación de tren de Saint-Charles, y más concretamente en su gran escalinata, gracias a que teníamos el hotel a escasos metros.

La Estación de Saint-Charles se inauguró el 8 de enero de 1848 por el arzobispo de Marsella, pero no se completó completamente hasta unos años más tarde. La primera línea en servicio fue la línea París-Lyon-Marsella.

Estación de tren de Marsella
Fachada principal de la Estación de Tren
Curiosidad:

La primera línea en servicio que llegaba a esta estación, fue la línea París-Lyon-Marsella.

Pero lo que más va a llamar tu atención, en la Estación de Saint-charles, es una espectacular escalinata monumental. Ésta se inauguró el 24 de abril de 1927, por el presidente de la república, y su construcción se llevó a cabo para unir la estación con el Bulevar d’Athènes.

Escalinata de la estación de tren de Marsella
Curiosidad:

Esta escalera monumental de 16 metros de altura, compuesta por 104 escalones, atravesados por 7 descansillos, es desde diciembre de 2022 Monumento Histórico.

Si dejas la Estación de Saint-Charles por el Bulevar Charles Nédelec, en pocos minutos llegarás al Arco del Triunfo o Porte d’Aix.

Arco del Triunfo, Marsella

El proyecto de erigir un arco de triunfo en Marsella se remonta al Antiguo Régimen. En 1784, los concejales de la ciudad decidieron construir un arco triunfal en honor al rey Luis XVI y celebrar el final de la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. Se eligió la ubicación de la Porte d’Aix, que correspondía a la puerta norte de las murallas. Finalmente, durante la Revolución Francesa, el proyecto fue abandonado, pero la idea resurgió en 1823 por iniciativa del marqués de Montgrand, entonces alcalde de Marsella.

Curiosidad:

La primera piedra se colocó el 6 de noviembre de 1825. El Arco de la Porte d’Aix se completó finalmente en 1839, solo tres años después del Arco de l’Étoile en París.

En su forma, el monumento recuerda al Arco de Tito, sus dimensiones son armoniosas con sus dieciocho metros de altura y sus esculturas ornamentales. En las fachadas y laterales, hay representaciones de las batallas de Austerlitz, Fleurus y Heliópolis. Se instalaron estatuas de casi tres metros de altura, pero como la piedra era quebradiza, se desintegraron y finalmente cayeron a la vía pública en 1937.

Barrio Belsunce, Marsella
Imagen típica del Barrio de Belsunce

Dejamos el Arco del Triunfo, bajando por la Rue d’Aix, para meternos de lleno en el Barrio de Belsunce. El barrio de está atravesado por Cours Belsunce, una vía ancha del S. XVII. Sus calles adornadas con murales están llenas de mercados de comida del norte de África, puestos de kebabs y teterías.

Este barrio, aparte de ser conocido por el arco de triunfo Porte d’Aix, esconde otros lugares de mucho interés, como los que te nombramos a continuación:

Las ruinas romanas del puerto antiguo que hay justo enfrente del Museo de Historia de la Villa de Marsella, y donde podrás ver restos arqueológicos de una calzada romana y las murallas griegas del antiguo puerto.

Ruinas romanas del puerto antiguo, Marsella

La Biblioteca del Alcázar. A los pocos metros de comenzar las Cours Belsunce te vas a encontrar con este edificio, que en su día fue una mítica sala de conciertos. Hoy en día, es una biblioteca municipal que se extiende a lo largo de más de dieciocho mil metros cuadrados y que da testimonio de la historia de Marsella.

La Rue Thubaneau, o también conocida como Rue des Arts, ubicada a pocos metros del Museo de Historia de Marsella. Aquí podrás visitar el Memorial de la Marsellesa. Inaugurado en marzo de 2011, este monumento te llevará a un viaje a través de la Revolución Francesa y el nacimiento de la Marsellesa. Nosotros no pudimos visitarlo porque estaba cerrado.

Rue Thubaneau, Marsella
Rue Thubaneau
Memorial de la Marsellesa, Marsella
Memorial de la Marsellesa

Haciendo límite con el barrio Belsunce, se llega a la que probablemente es una de las calles más emblemáticas de Marsella, La Canebière.

La Canebiere, Marsella

Es una gran calle comercial que parte del Puerto Viejo y llega hasta la iglesia de San Vicente de Paúl (te hablaremos de ella más adelante). Aquí encontrarás todo tipo de restaurantes, cafés, hoteles, tiendas de moda y de suvenir.

  • La parte de La Canebière que se extiende desde el Puerto Viejo, hasta el cruce con Cours Belsunce, es peatonal.

Muy cerca del Puerto Viejo se levanta uno de los edificios más imponentes de la calle, no es otro que el edificio del Palacio de la Bolsa. Justo al lado de éste se ubica la Oficina de Información Turística.

Justo enfrente del Palacio de la Bolsa, se encuentra la Plaza del Génèral de Gaulle, con su Gran Carrusel, que hace las delicias tanto de niños, como de mayores.

Gran carrusel, Marsella
Óscar fotografiando el Gran Carrusel

Esta plaza es ideal también, para hacer un alto en el camino y tomar algo en alguna de las muchas terrazas que la pueblan.

Si dejas la plaza del Génèral de Gaulle por la calle de la Tour, en pocos minutos llegarás a la Ópera de Marsella.

Construida, entre 1786 y 1787, la primera piedra fue colocada el 14 de julio de 1786 por Monsieur de La Tour, entonces intendente de la Provenza. La inauguración fue el 31 de octubre de 1787.

Ópera Municipal, Marsella

El 13 de noviembre de 1919, el edificio fue destruido en gran parte en un incendio que estalló durante un ensayo. Del edificio original, hoy en día, solo queda el peristilo, la columnata y un gran friso de Antoine Bourdel que enmarca el escenario.

Curiosidad:

En 1920, la ciudad de Marsella decidió devolverle su antiguo esplendor. La obra de restauración, se completó tres años más tarde con la inauguración del nuevo Teatro de la Ópera el 3 de diciembre de 1924.

La Ópera, se encuentra a tiro de piedra de uno de los imprescindibles de Marsella, el Puerto Viejo, sin duda uno de los símbolos de la ciudad.

Curiosidad:

Aquí es donde, según la leyenda, comenzó la historia de Marsella. Antiguamente conocido como el Lacydon, el Puerto Viejo es, como su nombre indica, el más antiguo de la ciudad, y el corazón palpitante de la Ciudad Focea durante muchos siglos.
La leyenda, que todavía se debate hoy en día, nos dice que Protis vino de Focea en Grecia y fundó la ciudad alrededor del año 600 a.C.

Marsella y su puerto tienen veintiséis siglos de historia compartida, porque si hacemos caso a la leyenda, la ciudad nació aquí, a orillas de lo que era una cala pantanosa. Un puerto ideal que protegía del mar y de los enemigos, la cala de Lacydon fue adoptada por los colonos griegos que crearon Massalia allí.

Puerto Viejo, Marsella
Vista del Puerto Viejo, con el Fuerte San Juan a la izquierda y el Fuerte San Nicolás a la derecha, desde el Palacio du Pharo
Curiosidad:

La entrada al Puerto Viejo estaba protegida por una pesada cadena tendida a cada lado al caer la noche. Fue tomada por los españoles durante el ataque y saqueo de la ciudad en 1423. La famosa cadena fue tomada como trofeo y aún se conserva en la Catedral de Valencia.

Los muelles se construyeron entre los ss. XV y XVII. A finales del S. XVI, se construyeron los dos edificios más antiguos de la ciudad: el Hôtel de Cabre y la casa de diamantes, de los que te hablaremos más adelante.

El Fuerte de San Juan y el Fuerte de San Nicolás fueron construidos en el S. XVIII, ofreciendo una protección digna este puerto estratégico. En 1719 se construyó el sistema sanitario de Frioul, en las islas de Marsella, para facilitar la cuarentena de las tripulaciones de los barcos procedentes de tierras lejanas.

Curiosidad:

Desgraciadamente, este ingenioso dispositivo no fue suficiente para frustrar la terrible epidemia de peste negra que azotó la ciudad poco después, en 1720.

Hoy en día el Puerto Viejo es el centro social y cultural de la ciudad. La lonja tradicional y sus barcas de pescadores conservan la imagen de una ciudad vuelta hacia el mar. Los bares y restaurantes a ambos lados lo convierten en un lugar inmejorable para pasear.

Puerto Viejo, Marsella
Por las mañanas se monta una especie de mercado de pescados y mariscos en el Puerto Viejo

En 2012, los muelles se convirtieron en semipeatonales en preparación para el evento «Marsella Capital Europea de la Cultura 2013». La transformación del Puerto Viejo se completó por completo en 2020.

Puerto Viejo, Marsella
Una de las atracciones del Puerto Viejo es L’Ombrière de Norman Foster

Justo en la esquina de la Grand Rue y la calle Bonneterie, se ubica el que está considerado como el edificio más antiguo de Marsella, el Hotel Cabré. Se estima que fue construido alrededor de 1535, para el cónsul Louis de Cabre, un comerciante y concejal de Marsella, y una cosa es cierta, es la casa más antigua de la ciudad que sigue en pie en la actualidad.

Hotel Cabré, Marsella
Curiosidad:

Este edificio sobrevivió a los acontecimientos de 1943. Durante la ocupación, a los alemanes se les había metido en la cabeza arrasar el «distrito criminal» de Le Panier, que a sus ojos era un «pozo negro» de sedición incontrolable. El objetivo de los alemanes era remodelar el barrio, cuyas callejuelas se consideraban peligrosas. El Puerto Viejo fue completamente acordonado, se llevaron a cabo decenas de controles, dos mil personas de Marsella fueron deportadas y mil quinientos edificios fueron destruidos. Las órdenes de Hitler eran estrictas, era necesario «arrasar el Puerto Viejo». Afortunadamente, el perímetro destruido era más pequeño que el establecido inicialmente por los alemanes. La demolición comenzó el 1 de febrero y continuó hasta el 19 de febrero, salvando solo algunos de los muchos edificios de valor histórico.
Hotel de Ville, Marsella

En pleno Puerto Viejo te vas a encontrar el Ayuntamiento de Marsella. Antes de la construcción del edificio que puedes ver hoy en día, existía La Maison de Ville, un edificio construido en el S. XIII, y era donde se reunían los comerciantes y cónsules de la ciudad Foceana.

La construcción del nuevo Ayuntamiento comenzó en 1653, pero la falta de fondos y los disturbios de 1660 retrasaron considerablemente el progreso de la obra. Finalmente, se completó veinte años más tarde, en 1673.

Curiosidad:

A pesar de sus complicados comienzos, el Ayuntamiento ha resistido la prueba del tiempo y parece tener una buena estrella. De hecho, ha escapado dos veces de la destrucción! En primer lugar, durante la Revolución Francesa, cuando los rumores lo acusaban de ser una guarida de los partidarios de la Monarquía. Luego, durante la Segunda Guerra Mundial, cuando los alemanes bombardearon Marsella en 1943, el Ayuntamiento fue uno de los pocos edificios que no fue destruido.

Justo delante del Ayuntamiento, y con el fondo del Puerto Viejo y la Basílica de Notre-Dame de la Garde están las letras de Marsella, un buen lugar para sacarse unas bonitas fotos de recuerdo.

Letras de Marsella
Eva sentada en las letras de Marsella

Además de su nombre, la historia que hay detrás de esta casa es una curiosidad en sí misma. Situada justo detrás del Ayuntamiento, la Maison Diamantée debe su nombre a su fachada de piedras puntiagudas.

Casa de Diamantes, Marsella

La fecha de su construcción se estima entre finales del S. XVI y principios del XVII. Esto la convierte en una de las casas más antiguas de Marsella, junto con el Hotel Cabré. Fue construida por deseo de ricos comerciantes italianos y españoles. De gran belleza arquitectónica, con un estilo inspirado en la Italia de los Médicis.

Curiosidad:

Salvada de la ruina a principios del siglo pasado y clasificado como monumento histórico desde 1925, es el edificio municipal más antiguo de la ciudad.

El barrio más antiguo de Marsella es también uno de los más visitados. Está situado en el corazón del centro histórico de la ciudad, a tiro de piedra del Puerto Viejo. Es un testimonio permanente de la turbulenta historia de la antigua Massalia.

Curiosidad:

Fue al norte de la Calanque du Lacydon donde los primeros habitantes de Marsella construyeron la ciudad primitiva. Se extendía sobre tres montículos: la Butte Saint Laurent al oeste, la Bute du Panier en el centro y la Butte des Carmes al este. Hoy en día es más conocido como el barrio de Panier, debido a la posada «Le Logis du Panier» que dio nombre a la calle, y finalmente al barrio.

Este barrio es uno de los imprescindibles de la ciudad. Se caracteriza por sus calles empinadas que suben la colina, a veces en pendientes pronunciadas como escaleras.

Típica calle de Le Panier

Hoy en día, el barrio de Panier ha pasado por varias fases. Perseguido durante mucho tiempo por su mala reputación, ha sido evitado durante mucho tiempo incluso por muchos marselleses. En la actualidad, las cosas parecen haberse invertido y es un lugar muy popular para los turistas y para muchos marselleses, que lo ven como un «pequeño Montmartre», con sus tiendas de artesanía, cafés, pequeños bistrós y restaurantes.

Le Panier, Marsella
Le Panier, Marsella

Destacan en el barrio tres plazas típicas y agradables, que le dan un poco de aire: la famosa Place de Lenche (antigua ágora griega) que lleva el nombre de una gran familia corsa, los Linciu. Esta plaza, que sirve de lugar de encuentro y mercado, es la que se encuentra en el punto más bajo del barrio. Más arriba, encontramos la pequeña Place de Lorette accesible por el pasaje del mismo nombre situado en la rue de la République. Más arriba aún, la última y más escondida de las plazas, es la Place des Moulins. En la antigüedad, esta plaza contaba con muchos molinos que se instalaban en este punto más alto, de ahí su nombre. Hoy en día, solo queda un último molino en el barrio.

Place des Moulins, Marsella
Place des Moulins

No te vayas de Le Panier sin visitar:

El Hôtel Dieu, ahora un hotel de cinco estrellas que ocupa un antiguo edificio señorial del S. XVIII.

La Vieille Charité, ubicada, prácticamente, en el centro del barrio, fue construida entre 1671 y 1745 como refugio para los pobres y sin hogar, y para los que llegaron a la ciudad escapando de las guerras y las graves hambrunas que hubo durante la segunda mitad del S. XVII.

Se caracteriza por el claro contraste entre sus austeras fachadas exteriores y sus fachadas interiores. La capilla en el centro del patio, es un claro ejemplo de estilo barroco romano puro con su domo elíptico en particular, es un gran logro arquitectónico.

Hoy en día, este monumento se ha convertido en un centro polivalente que reúne numerosas estructuras culturales.

Hotel Dieu, Marsella
Hotel Dieu
Vieille Charité, Marsella
Vieille Charité

Llamada Catedral de La Major por los marselleses, la Catedral de Sainte-Marie-Majeure se encuentra alejada del centro de la ciudad, en una explanada, entre los barrios de Vieux Port, Le Panier y La Joliette.

Es uno de los emblemas de Marsella porque la Catedral de la Mayor es única en su género y representa todo el poder de la ciudad.

Catedral de Marsella

Construida en estilo bizantino, es una de las iglesias más grandes de Francia. Su construcción duró 40 años, entre 1852 y 1893, en una época en la que Marsella era el primer puerto de Francia y servía de escala para barcos de todo el mundo.

Catedral de Marsella
Interior de la Catedral
Catedral de Marsella
Detalle de los suelos del interior de la Catedral
Curiosidad:

Es la única catedral construida en Francia en el siglo XIX. Sus espectaculares dimensiones son similares a las de la Basílica de San Pedro en Roma, lo que le permite albergar hasta 3.000 personas.
MUCEM, Marsella
Eva en la explanada donde se ubica el MUCEM

El MUCEM te lo vas a encontrar entre la Catedral de La Major y el Fuerte Saint Jean. Es el primer museo dedicado a las civilizaciones del Mediterráneo en el S. XXI. Construido como parte de Marsella Provenza, Capital Europea de la Cultura, el museo abrió sus puertas el 7 de junio de 2013.

El museo está dividido en 3 sitios distintos: el J4, el Fuerte de Saint Jean y el último sitio, ubicado en la Belle de Mai: el Centro de Conservación y Recursos (CCR).

Fuerte Saint-Jean, Marsella
Interior del Fuerte Saint-Jean

Justo al lado del MUCEN, te vas a encontrar un edificio muy curioso, que dentro de sus paredes esconde una de las atracciones imprescindibles de Marsella, una recreación de la Cueva de Cosquer, obra maestra del arte rupestre, que puede visitarse en módulos de exploración. Un recorrido interpretativo sobre la prehistoria, la relación del hombre con el mar durante el Paleolítico y el tema de la subida del nivel del mar, del que la cueva de Cosquer es un testigo único.

Era parte integrante de un complejo militar, y antigua comandancia de los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén en el S. XII durante las Cruzadas. También, sirvió como punto de partida para las tropas hacia Tierra Santa.

El complejo del fuerte está compuesto por una capilla, una iglesia, un hospital, así como el palacio del comandante. El conjunto fue terminado en el año 1365. La gran torre cuadrada fue construida por el rey René entre los años 1447 y 1453, quien buscó proteger el puerto de manera más efectiva. La torre redonda, tan visible y característica, data de mediados del S. XVII.

Fuerte Saint-Jean, Marsella
Pasarela que cruza al MUCEM
MUCEM, Marsella
Terraza del MUCEM

Está conectado con el antiguo muelle del puerto por una pasarela, y más concretamente a la terraza del MUCEM, ya que, como te decíamos antes, el fuerte, hoy en día forma parte del Museo de las Civilizaciones Europea y Mediterránea. Te recomendamos cruzar esta pasarela y llegar hasta la terraza, aquí podrás hacer un alto en el camino, descansando en los bancos que hay habilitados, tomar algo en el bar del museo, o incluso aprovechar para ir al baño.

No te vayas del fuerte, sin recorrer antes su precioso jardín, desde el que obtendrás unas vistas increíbles de la catedral, del Puerto Viejo y de la Basílica de Notre-Dame de la Garde.

Fuerte Saint-Jean, Marsella

No muy lejos de Fort Saint Jean, situada en la pequeña colina de Saint Laurent, ahora llamada La Tourette, la Iglesia de Saint Laurent domina el Puerto Viejo. Justo enfrente de la iglesia hay uno de los mejores miradores de Marsella.

Iglesia Saint Laurent

Esta iglesia, es la parroquia del emblemático barrio de Le Panier. Ha sido la parroquia de pescadores desde el S. XII, y es la única iglesia parroquial de la Edad Media que ha sobrevivido hasta nuestros días.

En el entorno de la iglesia, hay dos lugares que te recomendamos visitar. Uno es el Memorial de las Deportaciones, y el otro es la pequeña tienda de jabones, en Marsella hay miles, llamada Savonnerie Marseillaise de la Licorne, que la encontrarás a los pies de la escalinata que sube del Puerto Viejo, hasta la iglesia Saint Laurent.

Tienda de jabones, Marsella
Entrada a la Savonnerie Marseillaise de la Licorne

Situada justo en el Puerto Viejo, su inmaculada fachada blanca no te pasará desapercibida.

Iglesia Saint-Ferréol les Augustins

Cuando se establecieron en Marsella, la orden monástica agustina recibió estas tierras en 1367 cerca del puerto y en una zona ocupada entonces por el arsenal de galeras. En este sitio primero se construyó una capilla, luego una iglesia, cuyos trabajos comenzaron tímidamente en 1447, con la madera recuperada de una galera, y continuaron hasta 1588.

Curiosidad:

Fue consagrada en 1542, mucho antes de que se completara su construcción. Esto se explica por la llegada del papa Clemente VII a la Iglesia agustina para acompañar a su sobrina Catalina de Médicis, que se había casado recientemente con el duque de Orleans.

La fachada de estilo neobarroco solo data del S. XIX. Por lo tanto, el edificio ha sufrido muchos cambios y desarrollos a lo largo de los siglos.

Justo al final de La Canebiére, partiendo del Puerto Viejo, se llega hasta esta imponente iglesia, que los marselleses llaman la iglesia de los reformados porque fue construida en el sitio de la antigua capilla de los Agustinos Reformados.

La primera piedra del edificio que podemos ver hoy en día, fue colocada en abril de 1855. A partir de 1862, la construcción se ralentizó debido a la falta de recursos. La Iglesia, entonces, pidió ayuda a la Parroquia de San Vicente de Paúl para recaudar fondos. De este modo, se pudo recaudar el dinero que permitió completar la construcción de este monumento arquitectónico.

Iglesia de San Vicente de Paúl, Marsella
Iglesia de San Vicente de Paúl, Marsella

La inauguración tuvo lugar en septiembre de 1886 después de más de treinta años de trabajo. Posteriormente fue consagrada en el año 1888.

El monumental edificio, de estilo gótico ojival, domina la Canebière con su fachada neogótica y su estatua de Juana de Arco, creada en 1943, y que da la bienvenida a los visitantes en el porche.

Curiosidad:

Sus dimensiones son espectaculares: 63 metros de largo y 30 metros de ancho. Tiene 30 metros de altura y la altura interior alcanza los 23 metros. Las agujas alcanzan cada una, los 70 metros de altura.
Desde diciembre de 2014, la Iglesia es Monumento Histórico.

Desde la iglesia de San Vicente de Paúl, hasta la entrada al parque, no hay más de quince minutos andando. El paseo lo puedes hacer a través de la animada Square Stalingrad, y luego subir por el Boulebard Longchamp.

Al final del Boulebard Longchamp se encuentra la entrada al parque, uno de los pocos espacios verdes del centro de la ciudad. Dentro del parque, se ubica uno de los lugares imprescindibles de Marsella, el Palacio Longchamp.

Parque Longchamp, Marsella
Parque Longchamp

El palacio fue creado para celebrar la llegada del agua, a la ciudad, a través del Canal de Marsella. El problema del agua ha sido durante mucho tiempo un problema importante en Marsella.

Curiosidad:

En 1835, una epidemia de cólera asoló la ciudad de Marsella debido a la falta de agua. Fue tras esta tragedia cuando se inició un proyecto que se remontaba al S. XVI, que era excavar un canal de 85 kilómetros para llevar agua del río Durance a Marsella. Tras 10 años de obras, se construyeron 18 acueductos para transportar agua potable.
Palacio Longchamp con su espectacular fuente

En julio de 1947, las aguas llegaron a la meseta de Longchamp desde el Durance. Fue entonces, cuando el arquitecto Henry Espérandieu, quien construyó la Basílica de Notre Dame de la Garde, diseñó un ambicioso proyecto que incluía una fuente monumental rodeada por dos alas igualmente imponentes.

Hoy en día, el ala izquierda alberga el Museo de Historia Natural, que alberga una serie de curiosidades del S. XVIII, mientras que el ala derecha alberga el Museo de Bellas Artes, que conserva pinturas y esculturas que datan de los ss. XVI al XIX. Es el museo más antiguo de Marsella, lleva abierto desde 1801.

El Cours Julien es «El barrio bohemio», y se ha convertido en el distrito es el más grande de Francia dedicado al arte callejero. Muchas de sus calles están repletas de grafitis, que merecen mucho una visita.

Barrio El Cours Julien, Marsella
Barrio El Cours Julien, Marsella

El centro neurálgico del barrio es la Plaza Jean Jaurès, un lugar ideal para tomar algo en alguna de las muchas terrazas que la pueblan.

Curiosidad:

El mercado de Plaine llena la plaza Jean Jaurès cuatro veces por semana: martes, jueves y sábados. Los miércoles, se dedica solo a las flores.

El Cours Julien está lleno de creadores locales, artistas, tiendas de segunda mano, comerciantes de segunda mano, libros de segunda mano y tiendas de cómics.

No te puedes ir de Marsella sin ver este monumental edificio de noventa metros de largo y ochenta metros de ancho, que se encuentra en la prolongación de la famosa rue Saint Ferréol, la principal calle comercial peatonal de la ciudad.

Rue Saint Ferréol, Marsella
Rue Saint Ferréol

La construcción de la nueva Prefectura, la que podemos contemplar en la actualidad, comenzó en 1862 y se completó en 1866.

Curiosidad:

Durante la liberación de Marsella, la prefectura fue ocupada por los aliados y bombardeada por los alemanes cuando estallaron los combates en la ciudad. Finalmente, fue desde el balcón de la prefectura que el general De Gaulle se dirigió a la multitud en septiembre de 1944.

El edificio fue diseñado para ser funcional, en el contexto del funcionamiento de una administración superior. Al estilo de Napoleón III, cuenta con todas las comodidades necesarias: salas de recepción, residencia para el prefecto, su familia y sus colaboradores. 

Prefecture of the Bouches-du-Rhône, Marsella

Pues esto es lo que nos dio de si el primer día en Marsella ¿Qué te parece? ¿Danos tú opinión, te parecen muchas visitas para un solo día, o lo ves bien?.

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