¿Te gustaría conocer la historia detrás de una de las abadías más bellas de Irlanda?

La abadía Kylemore es uno de los lugares más emblemáticos de Irlanda, situado en el corazón de Connemara, rodeado de montañas, lagos y bosques. Su historia se remonta al S. XIX, cuando fue construida (1863-1868) como un castillo privado por un rico empresario inglés, Mitchell Henry, que se enamoró de la zona y de su esposa Margaret.

Curiosidad:

A la muerte de su padre, Mitchell heredó un negocio familiar de gran éxito y se convirtió en uno de los jóvenes más ricos de Gran Bretaña. Su nueva riqueza le permitió comprar Kylemore Lodge y construir el castillo y le permitió traer cambio, empleo y crecimiento económico a la región de Connemara, que en ese momento estaba afectada por el hambre, la enfermedad y la desesperación.

El castillo fue un regalo de amor y un refugio para la familia Henry, que disfrutó de la vida rural y de las comodidades modernas. Sin embargo, la felicidad se truncó cuando Margaret murió de forma repentina en 1874, durante un viaje a Egipto. Mitchell le dedicó una impresionante iglesia neogótica de mármol verde, que se convirtió en el mausoleo de la pareja.

El castillo pasó por varias manos a lo largo de los años, hasta que en 1920 fue comprado por las monjas benedictinas, que habían huido de la guerra en Bélgica. Las monjas convirtieron el castillo en una abadía y una escuela internacional para mujeres, que funcionó hasta 2010.

Hoy en día, la abadía sigue siendo el hogar de las monjas, que mantienen vivo el espíritu de oración, hospitalidad y educación. En la visita podrás recorrer la propia abadía, la iglesia, el mausoleo y el jardín victoriano, que es el único de su tipo en Irlanda. El jardín fue restaurado en 1995 y cuenta con más de mil especies de plantas, flores y árboles, distribuidos en más de dos hectáreas de terreno.

La abadía Kylemore es un lugar que invita a la contemplación, la admiración y el aprendizaje. Es un testimonio de la historia, la belleza y la espiritualidad de Irlanda, que atrae a miles de visitantes cada año. Ya te adelantamos que la abadía Kylemore es un lugar que no te dejará indiferente.

Curiosidad:

La abadía de Kylemore es una de las principales atracciones turísticas de Irlanda.
Abadía Kylemore, Irlanda

Son muchas las razones por las que nosotros quisimos visitar esta maravillosa abadía. Pero estas fueron las que nos dieron el empujón definitivo para hacerlo:

  • La abadía se encuentra rodeada de unos paisajes impresionantes y de bonitos lagos, como el tranquilo lago Pollacapall.
  • La arquitectura histórica del castillo.
  • Los fabulosos jardines victorianos.
  • La fascinante historia que hay detrás del castillo. Su origen como un regalo de amor y su posterior transformación en un convento.
Abadía Kylemore, Irlanda
  • Nosotros visitamos la abadía durante nuestro road trip por Irlanda. Pincha AQUÍ para ver más artículos sobre este road trip.
Curiosidad:

La abadía de Kylemore es la más antigua de las abadías benedictinas irlandesas. La comunidad de monjas, que ha residido aquí desde 1920, tiene una larga historia que se remonta a casi trescientos cuarenta años.

Como te decíamos, la abadía se encuentra en Connemara, en el condado de Galway, en el oeste de Irlanda, en la emblemática Ruta Costera del Atlántico. Situada en la N59 entre Clifden y Westport, es fácilmente accesible desde el aeropuerto de Shannon y Knock, y desde las ciudades de Galway, Clifden, Cong y Westport.

  • Nosotros llegamos desde la localidad de Galway, que se encuentra a unos setenta y siete kilómetros aproximadamente (una hora y cuarto de camino). Este trayecto lo hicimos en coche, y creemos que es la mejor forma de llegar, y en definitiva de moverte por el país.

También podrás llegar en autobús desde Galway, ya sea en uno público, o en alguna excursión de día.

Si optas por coger un autobús público, Bus EireannCitylink operan servicios regionales que pueden llevarte a Kylemore (solo Bus Eireann), a Letterfrack Village, y a la cercana ciudad de Clifden. Varios operadores turísticos privados organizan excursiones de un día en Connemara durante todo el año, que incluyen una parada en Kylemore. Entre los proveedores turísticos se encuentran: Lally Tours, Galway Tour Company y Wild Atlantic Way Day Tours.

Para los más aventureros, existe la posibilidad de llegar en bicicleta desde Clifden. En esta localidad hay varias empresas de alquiler de bicicletas: Mannion Bike Hire y Clifden Bike Hire. Puedes alquilar bicicletas normales y eléctricas.

  • ¡Ojo! las carreteras de Connemara son estrechas y (especialmente durante los meses de verano) pueden ser difíciles de recorrer.

Si al igual que nosotros, te vas a decidir llegar a la abadía en coche, no te preocupes por el aparcamiento, ya que el complejo cuenta con dos grandes aparcamientos.

  • Centro de Visitantes y Entrada a la Finca: Del 2 de noviembre al 23 de diciembre – Abierto de jueves a lunes: de 10:00 a 17:00 h(última entrada a las 16:00 h). Los días 24, 25 y 26 de diciembre, permanece cerrado. Del 27 de diciembre al 8 de enero – Abierto los 7 días: de 10:00 a 17:00 h. (última entrada a las 16 horas)
  • Kylemore Abbey Craft & Design – Tienda de regalos: Del 2 de noviembre al 23 de diciembre – Abierto de jueves a lunes: de 10:00 a 17:00 h. Los días 24, 25 y 26 de diciembre Cerrado. Del 27 de diciembre al 8 de enero – Abierto los 7 días: de 10:00 a 17:00 h.
  • The Kylemore Kitchen – Cenar en Kylemore: Del 2 de noviembre al 23 de diciembre – Abierto de jueves a lunes: de 10:00 a 16:30 h. Los días 24, 25 y 26 de diciembre Cerrado. Del 27 de diciembre al 8 de enero – Abierto los 7 días: de 10:00 a 16:30 horas.
  • El jardín amurallado victoriano: Del 2 de noviembre al 23 de diciembre – Abierto de jueves a lunes: de 10:00 a 16:30 h. Los días 24, 25 y 26 de diciembre Cerrado. Del 27 de diciembre al 8 de enero – Abierto los 7 días: de 10:00 a 16:30 horas.
  • Kylemore Kitchen Café: Del 2 de noviembre al 23 de diciembre – Abierto de jueves a lunes: de 10:00 a 16:30 horas. Los días 24, 25 y 26 de diciembre Cerrado. Del 27 de diciembre al 8 de enero – Abierto los 7 días: de 10:00 a 16:30 horas.
  • La Casa de Té del Jardín: Del 2 de noviembre al 23 de diciembre – Abierto de jueves a lunes: de 11:00 a 15:00 horas. Los días 24, 25 y 26 de diciembre Cerrado. Del 27 de diciembre al 8 de enero – Abierto los 7 días: de 11:00 a 15:00 horas.

La entrada da acceso a toda la finca e incluye:

  • Las habitaciones restauradas de la Abadía (solo en la planta baja).
  • La iglesia neogótica.
  • El Mausoleo.
  • Paseos por el bosque y la orilla del lago.
  • El jardín victoriano amurallado (incluido el autobús de ida y vuelta al jardín).
  • Entrada a las representaciones en la iglesia neogótica cuando esté programada.
  • Visitas guiadas al jardín en junio, julio y agosto.

Si necesitas más información sobre la compra de entradas, pincha AQUÍ.

Plano de la Abadía de Kylemore, Irlanda
Fotograma de la web oficial de la Abadía

Durante tu visita a la abadía, podrás dar paseos por el bosque y la orilla del lago, descubrir magníficos edificios y el jardín amurallado más grande de Irlanda. También podrás disfrutar de comida saludable y de una deliciosa repostería casera en la cafetería o casa de té en el jardín. Por último podrás comprar algún regalo o recuerdo en la tienda de artesanía y diseño, como cerámica de la abadía o chocolates hechos a mano por las monjas benedictinas.

A continuación te indicamos todos lo que podrás ver y hacer durante una visita a la abadía:

Una vez dejas el coche en alguno de los dos aparcamientos con los que cuenta el complejo, llegarás a la zona donde se encuentra el centro de visitantes. Una zona donde lo primero que encontrarás, es un bonito restaurante y pegado a éste la tienda de regalos.

Al lado del restaurante y la tienda está la caseta de compra y retirada de entradas.

El siguiente edificio que te vas a encontrar es el del Centro de Visitantes, propiamente dicho. Aquí, podrás ver un pequeña exposición y será el lugar donde te pedirán la entrada para entrar al complejo. Pegada a este edificio se encuentra la iglesia Monástica Benedictina.

  • Por la parte de atrás de este último edificio, es de donde sale el shuttle (bus) que te lleva a los jardines.

Según sales del centro de visitantes, a los pocos metros llegarás a la abadía/castillo. La visita se puede hacer guiada o autoguiada por la planta baja del edificio (la planta superior del edificio no está abierta al público, ya que está en uso por las monjas).

Abadía Kylemore, Irlanda
  • En la planta baja, durante todo el día, también se hacen charlas (en inglés) de historia, en las que te dan información adicional sobre la fascinante historia y la tradición que rodea a Kylemore.
Abadía de Kylemore, Irlanda
Fotograma de la web oficial de la Abadía

Centrándonos en el recorrido por la planta baja de la abadía, el paseo te va a llevar por diferentes estancias, que te indicamos a continuación:

La sala de bienvenida: Está situada en el antiguo lavadero de la cocina y ofrece a los visitantes una breve descripción de la historia completa de Kylemore a través de una pantalla audiovisual. Esta sala también contiene exhibiciones de la cocina de la granja, incluida la mesa de fabricación de mantequilla del Sr. Benedict e interesantes artefactos de cocina.

La huida de Ypres: Esta sala está dominada por una conmovedora presentación audiovisual que cuenta la historia de la comunidad benedictina de Kylemore desde sus orígenes en Ypres, Bélgica, hasta su huida de la Europa devastada por la guerra y su llegada a Kylemore hace más de cien años, en 1920. La sala también cuenta con una impresionante vidriera y preciosos artefactos de la Orden Benedictina.

Sala de la Orden Benedictina:
 Esta sala cuenta la historia de los muchos logros de las monjas benedictinas durante sus más de cien años en Kylemore.

La Biblioteca: También era el estudio de Mitchell Henry. Es una bonita sala de época bellamente redecorada. No te pierdas el hermoso modelo 3D de la Finca de Kylemore en el S. XIX.

Abadía Kylemore, Irlanda

El baño victoriano: Podrás ver un bonito baño victoriano original.

Vestíbulo interior: Aquí se encuentra la gran escalera donde la luz entra por las imponentes ventanas emplomadas.

Abadía Kylemore, Irlanda

Salón: El salón, con su fina chimenea de mármol italiano de Carrara y papeles pintados estampados a mano, ha sido renovado para capturar el espíritu y el ambiente originales del castillo de Kylemore de la época victoriana. Al entrar en la sala, verás el único retrato de Margaret Henry y una recreación de uno de los vestidos de baile de Margaret de la década de 1860.

Abadía Kylemore, Irlanda
Óscar delante de la impresionante chimenea del Salón

Sala de la mañana: La sala de la mañana era donde las damas se sentaban a leer, coser y entretener a sus invitados durante el día.

Comedor: Las paredes aquí estaban originalmente forradas con sedas negras y doradas y hoy en día podrás ver la mesa, finamente preparada, como si esperara a que llegaran sus invitados. El hermoso comedor cuenta con una magníca chimenea de mármol negro, y era el escenario de muchas suntuosas comidas y noches de entretenimiento.

Abadía Kylemore, Irlanda

La puerta izquierda llevaba a la habitación de servicio del mayordomo y la puerta derecha llevaba a los lujosos baños turcos.

La Antesala: La cual se extiende entre el comedor y los pasillos interiores.

Gallery Saloon Hall: La última estancia que podrás visitar es el Gallery Saloon, donde los antiguos residentes de Kylemore se reunían para tomar unas copas antes de cenar.

Abadía Kylemore, Irlanda

A solo cinco minutos a pie de la abadía, a lo largo de la orilla del lago Pollucapal, se encuentra la encantadora iglesia neogótica de Kylemore.

Descrita como una «catedral en miniatura», este elegante edificio de estilo del S. XIV es un testimonio duradero del amor de Mitchell Henry por su esposa Margaret.

Curiosidad:

En 1874, Mitchell Henry y su familia pasaron sus vacaciones en Egipto, un destino exótico y popular en la época victoriana. Lamentablemente, la tragedia golpeó a la familia. Margaret contrajo disentería y murió dieciséis días después. Era hermosa, tenía 45 años y era madre. «No es a nuestra amante a la que hemos perdido, sino a nuestra madre», dijo un inquilino mientras el angustiado Mitchell embalsamaba el cuerpo de Margaret y lo llevaba de vuelta a Connemara para que pudiera ser enterrada en su amado Castillo de Kylemore.
Incapaz de soportar la idea de tenerla tendida en el frío suelo de un país extranjero. Mitchell inmediatamente se dedicó a construir una catedral en miniatura en memoria de su esposa Margaret. La hermosa iglesia gótica es un testimonio de su amor por Margaret. Tanto Mitchell como Margaret están enterrados juntos en el Mausoleo escondido en el bosque cerca de la iglesia neogótica.

Diseñada por el arquitecto James Franklin Fuller, las obras de la iglesia neogótica comenzaron en 1877 y se completaron en 1881. La arquitectura de este edificio de piedra arenisca es notable, reemplaza las características grotescas típicas de las estructuras góticas, como las gárgolas, con delicadas características de flores, pájaros y ángeles. Esta fue una de las formas en que Mitchell honró a su amada esposa con el edificio. Otra forma era incluir hermosos pilares de mármol de cada una de las cuatro regiones de mármol de Irlanda, un país del que Margaret estaba tan enamorada; el verde de Connemara, el negro de Kilkenny, el rojo de Cork y el blanco de Tyrone.

Abadía Kylemore, Irlanda
Abadía Kylemore, Irlanda
Vista del interior de la iglesia
Curiosidad:

Aunque la hermosa iglesia neogótica se completó en 1881, ningún miembro de la familia Henry fue colocado en sus bóvedas.

Originalmente, la iglesia gótica era un lugar de culto anglicano. Tras la llegada de las monjas benedictinas a Kylemore, fue rededicada como iglesia católica en 1920. Sufriendo de abandono, como gran parte de la finca lo había hecho antes de la llegada de las monjas benedictinas, se emprendió un extenso proyecto de restauración que se completó en 1995 y fue inaugurado oficialmente por la entonces presidenta de Irlanda, Mary Robinson.

Abadía Kylemore, Irlanda
Abadía Kylemore, Irlanda

Hoy en día, además de albergar misas especiales, la iglesia neogótica es el lugar donde se celebran recitales de música, lecturas de poesía, actuaciones corales y ha sido sede de eventos especiales.

Abadía Kylemore, Irlanda

A muy pocos metros de la iglesia neogótica, pero escondido en un lugar tranquilo a lo largo de un camino arbolado, se encuentra el Mausoleo de Mitchell y Margaret Henry.

Curiosidad:

Cuando Margaret murió, su cuerpo fue embalsamado en preparación para el viaje de regreso a Irlanda. El folclore local cuenta que sus restos, bellamente conservados, fueron colocados en un ataúd de vidrio en el pasillo de la escalera, supuestamente con las manos colocadas serenamente debajo de las mejillas. Con el tiempo, los restos de Margaret fueron colocados en el pequeño mausoleo en el bosque, donde en 1910, tras su muerte en Londres, también fue enterrado su gran amor, Mitchell Henry.

Este sencillo edificio de ladrillo, es un modesto lugar de descanso que transmite un increíble aura de paz y serenidad ¡Por lo menos es la sensación que tuvimos nosotros!

Abadía Kylemore, Irlanda
Curiosidad:

Mitchell murió en Inglaterra a la avanzada edad de 85 años, para entonces desprovisto de su fortuna, pero se le concedió el deseo de reunirse con Margaret en su amada Kylemore.
Plano de los jardines de la Abadía de Kylemore, Irlanda
1. Casa del Té, 2. Entrada al Jardín, 3. Entrada Principal, 4. Jardín formal de flores, 5. Calera, 6. Invernaderos, 7. Cabaña, 8. Casa del Jardinero Jefe, 9. Bosque, 10. Arroyo, 11. Rocalla, 12. Campo de nogales, 13. Jardín de hierbas, 14. Huerto, 15. Borde herbáceo, 16. Flores cortadas, 17. Plantación de robles, 18. Invernadero de helechos, 19. Paseo por el jardín salvaje, 20. Borde de arbustos, 21. Corral de cerdos, 22. Zona de juegos salvajes. Fotograma de la web oficial de la Abadía

El jardín victoriano amurallado de la abadía de Kylemore es un oasis dentro de la salvaje campiña de Connemara. Desarrollado junto con el castillo a finales de 1800, una vez contó con veintiún invernaderos climatizados y unos cuarenta jardineros.

Curiosidad:

Fue uno de los últimos jardines amurallados construidos durante el período victoriano en Irlanda. En su época era tan avanzado, que se llegó a comparar, en magnificencia, con los Jardines Kew en Londres.

Compuesto por más de veinticuatro mil metros cuadros, el jardín está dividido en dos por un hermoso arroyo de montaña. La mitad oriental incluye el jardín de flores formal, los invernaderos, la casa del jardinero principal y el jardín. La parte occidental incluye el huerto, el borde herbáceo, los árboles frutales, una rocalla y un jardín de hierbas.

Abadía Kylemore, Irlanda

También, y saliendo del Jardín por la Puerta Oeste, se puede visitar la plantación de robles jóvenes. Además, el jardín contiene un helecho sombreado, una característica importante de cualquier jardín victoriano.

Curiosidad:

Después de la partida de Henry, el jardín amurallado victoriano comenzó a deteriorarse. Una vez que las monjas llegaron en 1920, los jardines volvieron a estar en uso, pero esta vez como un huerto de trabajo donde se cultivaban frutas y verduras para satisfacer las necesidades tanto de las monjas como de la escuela de niñas.
Abadía Kylemore, Irlanda
  • Hoy en día, es un jardín patrimonial que muestra solo variedades de plantas de la época victoriana.

De la visita al jardín victoriano destacamos, aparte del propio jardín, que es una autentica maravilla, los siguientes puntos de interés:

Jardín de flores formales: Según cruzas la entrada principal, este jardín es lo primero que vas a ver. El diseño del jardín de estilo victoriano se basa en fotografías de archivo tomadas por Alexander Henry en la década de 1870. Los patrones geométricos y los esquemas de colores fuertes, son típicos de los que se usaban en un jardín victoriano de moda. Aunque muchas de las plantas se parecen a las de un jardín doméstico, las que verás aquí son todas exclusivamente variedades victorianas (variedades anteriores a 1901). Antes de la restauración, esta parte del Jardín estaba completamente oculta por arbustos y árboles.

Abadía Kylemore, Irlanda

El Huerto: Es una de las partes más importantes del jardín amurallado victoriano. Al igual que el Jardín de Flores Formales, esta área también cuenta con plantas exclusivamente de la época victoriana. Te resultará fascinante descubrir verduras victorianas poco vistas como el cardo, el salsifí, la scorzonera y las muchas variedades patrimoniales de plantas comunes como las patatas y las coles. Además de verduras, en esta zona también se puede encontrar un jardín de hierbas que contiene plantas culinarias y medicinales.

La Casa del Jardinero: La encontrarás en una posición prominente con vistas al jardín. En tiempos pasados le daba a su ocupante una vista perfecta tanto del jardín como de los trabajadores. A diferencia de los otros edificios de jardín e invernaderos, la estructura principal de la casa permaneció intacta y, de hecho, fue el hogar de muchos huéspedes de las monjas a lo largo de los años.

Abadía Kylemore, Irlanda

Justo al final del camino, el Workman’s Bothy también está abierto al público y ofrece al visitante una mirada a la vida de los trabajadores ordinarios del jardín. El Bothy proporcionó alojamiento a varios jardineros y para su época habría sido considerado de muy buen nivel.

Abadía Kylemore, Irlanda
Curiosidad:

La palabra ‘Bothy’ deriva del gaélico escocés, donde describe una pequeña casa o alojamiento de trabajadores.
Los jardineros trabajaban horas extremadamente largas, desde la primera hasta la última luz, pero los trabajadores de Kylemore en general recibían salarios y condiciones mucho mejores que en otras fincas. En un momento de pobreza desesperada en toda Irlanda, la oportunidad de trabajar en el jardín de Kylemore habría cambiado la vida.
Abadía Kylemore, Irlanda
Plano de paseos en la Abadía Kylemore, Irlanda

La finca Kylemore tiene la suerte de ser el hogar de uno de los pocos bosques de Connemara. El propio nombre «Kylemore» deriva del antiguo topónimo irlandés «Coill Mor» que significa «Bosque Grande».

La finca de más de cuatrocientas hectáreas, está atravesada por una serie de hermosos paseos por el bosque, la orilla del lago y la orilla del río. Los paseos siguen los antiguos caminos mientras te llevan a través de las partes menos vistas de la finca.

  • Todas las caminatas y senderos están incluidos con la entrada.
Abadía Kylemore, Irlanda
Sitios curiosos que te vas encontrando durante las caminatas en Kylemore

Esto ha sido todo ¿Qué te ha parecido el artículo? ¿Incluirías esta abadía en un recorrido por Irlanda? Esperamos que con este artículo te hayas podido hacer una pequeña idea sobre cómo es este maravilloso lugar, y qué hacer y visitar.

¡Déjanos tu opinión en los comentarios!

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