
No lo podemos negar, tampoco lo escondemos, es más, lo publicitamos todo lo que podemos ¡Nos encanta Portugal! Siempre que disponemos de unos pocos días nos escapamos al país vecino, algunas veces para descubrir nuevos lugares y otras simplemente, para disfrutar de la amabilidad de su gente, de sus increíbles paisajes o de su espectacular gastronomía.
Mucha gente va buscando a Portugal su costa, que destaca por sus arenales enormes y maravillosos, también por su litoral rocoso, el cual crea autenticas maravillas de la naturaleza. Pero Portugal no solo es su costa, existen rincones menos conocidos, como por ejemplo sus zonas rurales.
En este artículo queremos hablarte, precisamente, de sus zonas rurales y más concretamente de unos pueblos que conforman las llamadas Aldeias Históricas de Portugal. Doce pueblos, donde podrás perderte entre sus callejuelas, apostarte donde antiguamente los soldados defendían la plaza, disfrutar de la belleza de un paisaje hermoso e inhóspito, enamorarte de la simpatía y amabilidad de sus gentes y caer rendido de una gastronomía rica y variada, como sus quesos, su lechón (leitão), sus carnes y también su vino.

Las Aldeias Históricas se ubican en la región portuguesa de Las Beiras. Ésta, se divide a su vez en tres provincias: Beira Litoral, Beira Alta y Beira Baixa, estas dos últimas forman a su vez una zona conocida como Beira Interior. Es concretamente en esta zona de Beira Interior donde encontrarás las doce Aldeias Históricas, las cuales las podrás distinguir por el siguiente símbolo:

Las doce Aldeias Históricas de Portugal, son, por orden alfabético las siguientes: Almeida, Belmonte, Castelo Mendo, Castelo Novo, Castelo Rodrigo, Idanha-a-Velha, Linhares da Beira, Marialva, Monsanto, Piódão, Sortelha y Trancoso.
En el mapa que te mostramos a continuación te indicamos su ubicación:

A día de hoy, hemos podido conocer 10 de las 12 Aldeias Históricas, nos faltan por conocer Castelo Novo y Marialva, pero seguro que dentro de muy poco podremos sacar unos días para volver a Portugal y poder así conocerlas.
En este artículo te vamos a descubrir, precisamente, las 10 Aldeias Históricas que hemos visitado y gracias a las cuales hemos podido disfrutar de esta parte menos conocida de Portugal ¿Nos acompañas?
Almeida
Pequeño pueblo fronterizo protegido por una formidable y bien conservada fortaleza en forma de estrella de 12 puntas. Esta fortaleza fue construida en 1641, sobre los restos de la anterior defensa destruida tras un asalto de los españoles.

Almeida tiene una larga historia de idas y venidas entre España y Portugal, incluso durante un pequeño espacio de tiempo quedó en manos de franceses e ingleses. Estos cambios han propiciado que, en la actualidad el pueblo tenga un rico patrimonio arquitectónico y que bien merece una visita.

Para llegar al casco histórico tendrás que atravesar la fortaleza, a través de un puente y un túnel. Por el camino podrás visitar las casamatas, barracones subterráneos donde hacen vida los soldados. También podrás visitar el antiguo armero.
- Te recomendamos subir a las murallas, desde donde podrás disfrutar de unas vistas magníficas del pueblo y los alrededores.
No te pierdas tampoco las puertas dobles de San Antonio y de San Francisco De la Cruz, la iglesia de la Misericordia y los restos del castillo. Por último recorre el casco histórico y vete descubriendo el rico patrimonio del que te hablábamos antes.
Belmonte
Feudo, durante muchas generaciones, de la conocida familia Cabral de la que era miembro el primer navegante que llegó a las costas de Brasil en 1500.
Belmonte está situada en Cova da Beira, en plena Serra da Estrela. Dice la tradición que el nombre de Belmonte proviene del lugar donde se ubica el pueblo (monte Belo o Belo monte), aunque también se cree que el nombre puede proceder de “Belli monte”, es decir, monte de guerra.
Destaca en Belmonte su bien conservado castillo, construido en 1266; la iglesia de São Tiago y la Capilla de los Cabrais, del S. XV.

Muy cerquita de Belmonte, apenas 3 kilómetros, se encuentra el Monumento Nacional de la torre romana de Centum Cellas, también llamada de Colmeal.
Esta construcción del S. I, consta de 3 pisos, separados por 2 frisos y hoy en día sigue siendo un enigma para que servía. Algunos historiadores creen que podría ser un campamento militar, otros creen que fue un templo y otros creen que fue parte de una gran villa romana.

Castelo Mendo
Castelo Mendo está formado por dos núcleos amurallados, la Ciudadela y la Barbacana. La entrada principal a este pequeño pueblo se hace a través de una puerta de la antigua muralla custodiada por dos jabalís de piedra.
Aquí, te das cuenta que no entras en un pueblo cualquiera, sino en un pueblo con mucha historia y donde predomina la arquitectura medieval.

Es un pueblo lleno de leyendas y misterios, te invitamos a que descubras dos figuras que esconden una de estas leyendas. Una de estas figuras es una gárgola, con aspecto de hombre, incrustada en una de las paredes de la antigua Domus Municipalis y la otra figura, con aspecto de mujer, está justo enfrente.
Se las conoce como Mendo y Menda, y la leyenda cuenta que estas dos figuras representan un amor prohibido y que los amantes fueron condenados para siempre a contemplarse a distancia.
Recorrer las callejuelas empedradas descubriendo rincones increíbles, como el Largo do Pelourinho, es una de las cosas que te recomendamos que hagas para conocer esta Aldeia Histórica en todo su esplendor, y en donde parece que el tiempo se ha detenido.
Llega hasta la parte alta del pueblo donde encontrarás las ruinas del antiguo castillo, la iglesia de Nuestra Señora del Castillo y la enigmática tumba de un hidalgo desconocido que habitó en el pueblo.
Castelo Rodrigo
Es una pequeña población fortificada, situada a menos de veinte kilómetros de Almeida y que conserva sus antiguas murallas levantadas en 1296.
Este pueblo es un verdadero museo al aire libre, aquí convivieron cristianos, judíos y musulmanes, pero también encontrarás vestigios de castrexos y romanos.
La Torre Albarrã, es legado de los musulmanes. El aljibe medieval se cree que pudo ser una antigua sinagoga. Recorre las ruinas del castillo y empápate de la rica historia de esta Aldeia Histórica.

Idanha-a-Velha
Este pequeño pueblo rodeado de olivares, esconde parte de la historia de Portugal y al igual que Castelo Rodrigo, es un museo al aire libre.
Aquí también convivieron varios pueblos, como visigodos, romanos, musulmanes y templarios, de ahí que conserve uno de los conjuntos arqueológicos más importantes del país y un inmenso patrimonio histórico.
Se cree que aquí nació el rey visigodo Wamba y que el pueblo llegó a tener obispo hasta 1199, de ahí que no nos sorprenda encontrar una catedral.
Recorriendo el pueblo irás descubriendo monumentos históricos, como la picota (pelourinho) del S. XVII, la iglesia Matriz, el baptisterio (el más antiguo de la península ibérica), el palacete Marrocos o la Torre de los Templarios.
También se conserva parte de la muralla romana de la que destacan, la Puerta Norte y la Puerta Sur.

De la época romana también se conserva el puente romano y las poldras, unas piedras dispuestas en fila y que servían para vadear el río Ponsul.

Linhares da Beira
Guardada por las torres de su bien conservado castillo medieval, Linhares da Beira es otro museo viviente. El foro, donde se administraba la justicia medieval, aún se conserva, junto a otras muchas casas del S. XV. Sobra decir que el origen de este pueblo se remonta a la época medieval.

Callejuela de Linhares da Beira
El pueblo recibe el título de Villa en 1169, y de esta época son atribuidas la mayor parte de sus edificaciones. El Castillo, compuesto por dos torres, la de homenaje y la del reloj, fue declarado Monumento Nacional en 1922.
Destaca también la iglesia Matriz, el pelourinho, la antigua cárcel, la casa da Fortaleza o la iglesia da Misericordia.
Monsanto
En el año 1938 este pueblo se hizo famoso, ya que fue nombrado «el pueblo más portugués de Portugal». Sus callejuelas empedradas son de color gris como las inmensas rocas que las flanquean. Las casas se esconden entre estos inmensos peñascos, por lo que recorrer estas sinuosas callejuelas es todo un placer para los sentidos.

Llegar al Castillo parece una tarea complicada, pero merece muchísimo la pena. El castillo comenzó siendo un asentamiento lusitano amurallado y las vistas desde las antiguas murallas son simplemente espectaculares.
No te olvides visitar la iglesia Matriz de la Misericordia, el pelourinho, la capilla de San Miguel o la capilla de San Juan.
Piodão
Escondido en el corazón de la Sierra del Azor, Piodão es una verdadera joya. El pueblo destaca por su cuidada arquitectura en pizarra, que es lo que le da ese tono gris en medio del verde de la naturaleza.

Aunque parezca que es un lugar remoto, hasta finales del S. XIX se incluía en la principal ruta comercial entre Coimbra y Covilhã. Que no te eche para atrás el camino zigzagueante entre montañas que hay que recorrer para llegar hasta Piodão, estamos completamente seguros que el pueblo te va a enamorar, además el paisaje que vas a ir dejando atrás hasta llegar a él, te va a maravillar.
Te recomendamos ir parando en alguno de los miradores que encontrarás por el camino, desde donde podrás vislumbrar, desperdigados por la sierra, pequeños pueblos con sus casitas de pizarra.
En la Plaza Mayor de Piodão encontrarás la iglesia Matriz, la cual destaca por su color blanco y azul entre las casas de pizarra. No te pierdas la capilla de San Pedro, la capilla de las Almas o el Museo do Piodão.
- Piérdete por sus sinuosas callejuelas e irás descubriendo maravillosos rincones.
- Si quieres saber más sobre Piodão visita aquí nuestro artículo sobre esta Aldeia.
Sortelha
Es una de las más bellas y antiguas aldeas portuguesas y ha mantenido su fisionomía urbana y arquitectónica hasta nuestros días, de ahí que sea una de las mejor conservadas.
Ubicada en lo alto de una loma de granito, y rodeada de murallas, la aldea está bien protegida por un castillo del S. XIII, donde, desde su Torre de Homenaje se obtienen unas vistas asombrosas, tanto de la Aldeia como de los alrededores.
Frente a los arcos de la entrada del castillo se conserva un pelourinho manuelino del S. XVI.
Con bastante cuidado de no caer, podrás recorrer sus murallas, podrás recorrer sus callejuelas empedradas donde hileras de casas de granito le dan a la aldea un encanto especial. Durante el recorrido por la aldea, no te pierdas la Casa Árabe del S. XIV, la Torre do Facho, la iglesia Matriz, la Casa de las Almas, a rua do Forno, la porta Nova y la de la Villa o el Lodão Bastardo, un impresionante árbol que preside la entrada del pueblo.
Trancoso

Iglesia de San Pedro y Pelourinho
Ubicado en la cima de un monte, Trancoso hace frontera entre la Sierra da Estrela y el Vale do Douro. Esta ubicación hizo del pueblo un enclave militar importante, de ahí que destaquen su gran castillo, espectacularmente conservado y sus murallas. Estas murallas se empezaron a construir en el año 1283 por mandato del Rey Dinis.
Un pueblo que dejó huella en Trancoso fue el judío. En la antigua judería aún se pueden ver casas con dos puertas, una ancha y otra estrecha, para separar la vida doméstica del comercio.
Recorriendo sus bonitas callejuelas irás descubriendo sus lugares de interés, como la iglesia de San Pedro, la iglesia da Misericordia, el pelourinho ubicado justo en medio de estas dos iglesias. La iglesia de Santa María y el Palacio Ducal, son otros lugares de interés.
Esto es todo, esperamos que el artículo te sirva de ayuda para poder planificar tu visita a estas Aldeias Históricas de Portugal, aldeas que conforman un destino histórico y turístico único.
¡Déjanos tu opinión en los comentarios!
Hola: me puedes decir cuantos días hacen falta para recorrerlas y cual seria el mejor pueblo para dormir y desde allí visitarlas.
Están cerca unas de otras?
Muchas gracias
Hola Ana, buenos días.
Las Aldeias están en una zona muy concreta de Portugal, pero no están cerca unas de otras.
Lo ideal sería recorrerlas en 3, 4 ó más días. Nosotros las recorrimos en diferentes visitas a Portugal, pero teníamos un planing preparado para verlas en 3 días.
El mejor lugar para dormir y que más o menos queda en el centro, es la ciudad de Guarda. Es la ciudad más grande de la zona y en donde más oferta hotelera vas a encontrar. Además como es una ciudad más o menos grande, vas a encontrar de todo (restaurantes, supermercados, etc). Por cierto, es una ciudad que te recomiendo recorrerla, ya que tiene mucho que ver.
Volviendo a la visita de las Adeias, como te decía, nosotros teníamos un planing para 3 días, durmiendo en Guarda.
El primer día, al entrar a Portugal por la frontera de Ciudad Rodrigo (carretera A62), veríamos Castelo Mendo, Almeida, Castelo Rodrigo y Marialva. Los kilómetros entre estas 3 Aldeias y Guarda son 141.
El segundo día, veríamos por la mañana: Sortelha y Belmonte (visitar la torre romana de Centum Cellas). Por la tarde: Linhares da Beira y Trancoso. En total serían, menos de 200 kilómetros.
El tercer día, veríamos por la mañana: Piodao (cuesta bastante llegar hasta aquí, ya que es carretera de montaña, pero merece muchísimo la pena, esta Aldeia nos tiene enamorados). Por la tarde: Castelo Novo, Idanha-a-Velha y Monsanto. Entraríamos a España por la frontera de Ponte Segura para ir a dormir a Coria.
Es un poco paliza, por eso lo mejor es dedicarles los más días posibles. Como te decía, nosotros las hemos ido visitando en varios viajes que hemos hecho a Portugal, por lo que si no tienes muchos días, ésta es una opción.
De todas formas, las Aldeias son pequeñas y se visitan muy rápido, puede ser que en alguna te entretengas un poco más, pero por norma general la visita es rápida.
Si quieres dime de cuantos días vas a disponer y te puedo recomendar algo más concreto.
Un saludo.