Durante nuestro viaje a Munich, sacamos un par de días para recorrer, muy por encima, la preciosa región de Baviera. La verdad es que en dos días poco íbamos a ver, pero intentamos escoger, después de ver y leer mucho sobre la región, lo que más nos interesaba visitar.

Curiosidad:

Para el viaje a Munich y en previsión de las escapadas que íbamos a hacer por Baviera, reservamos un coche a través de la compañía Herz, que después de mucho buscar, fueron los que mejor precio nos dieron.
!Ojo¡ si reservas coche en Alemania durante los meses de invierno, y a partir del mes de noviembre, asegúrate de que el coche monta neumáticos de invierno.

Una de las primeras paradas que decidimos hacer, fue para visitar el Castillo de Neuschwanstein o Castillo del Rey Loco, del que te vamos a hablar a continuación.

Castillo del Rey Loco, Alemania

Resumiendo muy por encima la historia de este castillo, fue mandado construir por Luis II de Baviera en 1869, motivado por la pérdida de la soberanía de Baviera tras la guerra con Prusia en 1866. Luis II, buscó crear su propio imperio con este castillo. Inspirado por la rehabilitación de Hohenschwangau por su padre, Maximilian II, Luis II planeó Neuschwanstein en un estilo auténtico de los castillos alemanes antiguos.

Hohenschwangau, Alemania
Vista del castillo Hohenschwangau

A pesar de enfrentar desafíos en la construcción, el castillo fue completado en 1884, reflejando la visión romántica y la identificación de Luis II con la historia medieval.

Luis II sólo vio su nuevo castillo en obras; las llamadas dependencias de las damas y la torre cuadrada no se erigirían hasta 1892 en una forma más sencilla.

Planta del recinto en la época de la construcción

Planta del recinto
a)  Torre-escalera, b)  Casa de los Caballeros, c)  Torre cuadrada, d)  Ala de unión, e)  Vestíbulo, f)  Antesala, g)  Residencia señorial, h)  Patio superior, i)  Patio inferior, j)  Puerta fortificada, k)  Torre-escalera, l)  Dependencias de las damas.
Curiosidad:

El Castillo de Neuschwanstein (Schloss Neuschwanstein) fue mandado construir por el Rey Luis II de Baviera, entre otras razones, para poder alejarse de la vida pública. Siete semanas después de su muerte, el castillo se abrió al público, y lo que en su día fue el refugio del Rey, hoy en día es el lugar más visitado de Alemania y uno de los castillos más visitado de Europa.

El castillo de Neuschwanstein está situado cerca del municipio de Schwangau y de la ciudad de Füssen en Algovia, por lo que, si al igual que nosotros te encuentras en Munich, la mejor opción para llegar al castillo es en coche.

La zona a la que llegarás primero es a Hohenschwangau, donde se ubican los diferentes aparcamientos y el centro de visitantes.

Coge la autopista A96, hasta la salida 17 (pasada la localidad de Landsberg am Lech). Enlaza con la carretera B17 dirección Füssen. A unos 4 kilómetros del castillo, coge el desvío por Colomanstrase, lo identificarás porque verás la preciosa iglesia católica St. Coloman. Te recomendamos aparcar durante unos minutos en la iglesia, porque tendrás unas vistas del castillo espectaculares.

Iglesia católica St. Coloman
Iglesia católica St. Coloman
Castillo del Rey Loco, Alemania
Eva y las vistas del castillo desde St. Coloman

Una vez llegas a la zona de Hohenschwangau, te vas a encontrar con tres grandes parkings, nosotros aparcamos en el parking 3, que está a pocos metros del Ticket Center.

Hay un cuarto parking casi pegado al lago Alpsee, pero cuando nosotros fuimos estaba cerrado. Todos los aparcamientos de esta zona son de pago, pero por unos pocos euros, podrás tener el coche aparcado todo el día.

Antes de empezar la visita, debes saber que está prohibido circular a vehículos y bicicletas por la carretera de Neuschwanstein (Neuschwansteinstraße), siendo solo posible la circulación con una autorización de la Administración del Castillo de Neuschwanstein (Schlossverwaltung Neuschwanstein).

A la vista de lo anterior, a continuación te indicamos todas las formas que tienes para acceder al castillo desde la zona del parking y el Centro de Venta de Billetes:

En unos 30 ó 40 minutos se puede llegar a pie, al castillo, desde el centro de venta de billetes (aprox. 1,5 km con una subida considerable). El camino está muy bien indicado y no tiene perdida. Está perfectamente señalizado.

Castillo del Rey Loco, Alemania
Camino hacia la entrada del castillo

Este transporte sale desde el Hotel Müller (Alpseestrasse, Hohenschwangau). Ten en cuenta, que por problemas de espacio estos coches no pueden llegar hasta el mismo castillo. Desde el lugar de llegada de los carruajes, hasta la entrada del castillo, hay que caminar unos 450 metros aproximadamente (entre 5 y 10 minutos).

Este servicio de coches de caballos no pertenece a la Administración de los Castillos, sino que se trata de una empresa independiente.

Aunque hacemos referencia a este tipo de transporte, nosotros, como Blog defensor del Turismo Responsable con los Animales, no lo recomendamos y te pedimos que tú no lo uses, ni lo recomiendes.

Fue el medio de transporte que elegimos nosotros. Los autobuses salen desde el aparcamiento P4.

Castillo del Rey Loco, Alemania

Debes de tener en cuenta, que los autobuses no pueden llegar directamente hasta el castillo por problemas de espacio, pero llegan por la carretera Bleckenaustraße hasta el mirador Jugend, más conocido como el Puente de María (Marienbrücke), en la parte superior del castillo. Desde aquí, te faltarán unos 500 metros, cuesta abajo, hasta la entrada (unos 10 minutos andando).

  • Precios (Mayo 2023): subida 3 euros / bajada 2 euros / Subida y bajada 3,50 euros.
  • Los autobuses están de servicio todo el año y viajan según la necesidad, es decir sin un horario determinado.
  • Los billetes se obtienen en el mismo autobús. No es posible hacer reservas.
  • ¡ Ojo! Los autobuses no viajan en caso de nieve o hielo.
  • El servicio de autobuses no pertenece a la Administración de los Castillos, sino que se trata de una empresa independiente.

Si tu intención es hacer el trayecto en bicicleta, debes utilizar el carril de bicis que se deriva a unos 100 metros de la carretera de Neuschwanstein.

Castillo del Rey Loco, Alemania
Vista del castillo desde la zona del ticket Center

Ticket Center: De 23 marzo a 15 octubre: 08:00 a 16:00 h. De 16 octubre a 22 marzo: 08:00 a 15:30 h.

Castillo de Neuschwanstein: De 23 marzo a 15 octubre: 09:00 a 18:00 h. De 16 octubre a 22 marzo: 10:00 a 16:00 h.

Abierto diariamente excepto el 1 de enero y el 24, 25 y 31 de diciembre.

  • En nuestro caso en particular, nosotros tuvimos que madrugar un poco, sobre todo porque debíamos estar en las taquillas del castillo antes de las 09:45 (hay que estar 1 hora antes de la hora que hayas fijado la visita, sino es posible que te cancelen la entrada).

Puedes comprar las entradas previamente on line, pinchando AQUÍ. Tienes que tener en cuenta que los gastos de reserva son 2,50 euros ¡Ojo! La web del castillo está en español, pero el enlace de la venta de entradas está solamente en alemán e inglés.

Las entradas restantes están disponibles in situ en el Ticket Center, sujetas a disponibilidad y exclusivamente para el mismo día. Ya no es posible hacer reservas.

  • Nosotros, la entrada al castillo la teníamos para las 10:45. Previamente, desde España hicimos la reserva, que te confirman con un correo electrónico en inglés y donde te explican que tienes que estar una hora antes y otros detalles. Te recomendamos que reserves la entrada con bastante tiempo si no quieres llegar a la taquilla y llevarte una desagradable sorpresa. Nosotros hicimos la reserva con casi dos meses de antelación y aún así, nos dieron hora casi para media mañana, cuando nuestra intención era entrar a primera hora.
  • la entrada al castillo es para una visita guiada que dura alrededor de 30 minutos, si no tienes entrada no podrás ver el castillo por dentro.
  • La entrada es válida para una visita guiada al castillo a una hora determinada.
  • Si necesitas tener la información sobre los precios, pincha AQUÍ.

¡Ojo! El castillo de Neuschwanstein solo se puede visitar dentro de una visita guiada. Todas las visitas duran unos 30 minutos.

Castillo del Rey Loco, Alemania
Patio interior del castillo

Los visitantes de habla alemana e inglesa son guiados por personal de la Administración de Palacios Bávara, para los demás visitantes existen a disposición audio-guías en los siguientes idiomas: español, francés, italiano, portugués, checo, esloveno, húngaro, ruso, polaco, japonés, y chino (mandarín), griego, holandés, coreano, tailandés, árabe y el hebreo.

Las visitas guiadas comienzan puntualmente; en caso de llegada tardía, la participación en la visita guiada ya no es posible. Por favor, dirígete al castillo con bastante antelación, ya que puede haber posibles comprobaciones de seguridad.

Como te decíamos antes, nosotros llegamos a la zona de Hohenschwangau bastante temprano por lo que evitamos las grandes colas para retirar entradas, pero en la zona había ya mucho ambiente.

Castillo del Rey Loco, Alemania
Construcción típica en la zona del Ticket Center

En el Ticket Center te piden el correo electrónico de la reserva y listo, te dan las entradas ¡Ojo! Recuerda que debes retirar las entradas, como mínimo una hora antes de la visita reservada.

A unos cincuenta metros de la salida del Ticket Center, está la parada del bus que te llevará hasta el famoso Puente de María (Marienbrücke), nuestra primera parada de la visita, que además, es donde se obtienen las mejores panorámicas del castillo y su entorno.

Castillo del Rey Loco, Alemania
Vistas del castillo y el entorno desde el puente de María
  • Recuerda que el autobús no tiene horarios y circulan según la necesidad. No puedes reservarlo y el precio, cuando fuimos nosotros era de 2,60 euros (ida y vuelta) o 1,80 euros iday 1 euro vuelta.
  • El billete del autobús se adquiere en el propio autobús.
  • Los días de hielo o nieve el autobús no funciona, por lo que te tocará hacer todos los recorridos a pie.

El trayecto dura unos diez o quince minutos y las vistas durante el recorrido son espectaculares. El autobús te deja en una especie de parada donde verás diferentes carteles informativos de los puntos que se pueden visitar. Andando, llegar hasta aquí, te llevará entre cuarenta y cincuenta minutos.

Castillo del Rey Loco, Alemania
Castillo del Rey Loco, Alemania

El puente de María (Marienbrücke), es un puente colgante que une el desfiladero Pöllat. Está situado a seiscientos metros de altura y no es apto para aquellos que sufran de vertigo.

Castillo del Rey Loco, Alemania
Vista del puente de María desde el castillo

Antes del puente que podemos ver hoy en día, ya existia uno con barandillas de madera. Durante la construcción del castillo, se decidió reemplazar este antiguo puente, por la actual construcción hecha de hierro.

Castillo del Rey Loco, Alemania

Como comentábamos antes, desde aquí se obtienen las mejores vistas del castillo y todo su entorno. Te aseguramos que no te cansarás de estas vistas.

Castillo del Rey Loco, Alemania
Nosotros y las vistas del castillo desde el puente de María
  • Cuando se acerque la hora de tú visita guiada, o cuando te hayas cansado de hacer fotos y contemplar la vista tan espectacular, tendrás que seguir los carteles informativos para llegar al castillo, necesitarás entre diez y quince minutos para llegar andando desde el puente a la entrada del castillo, a lo que debes sumar las paradas para hacer fotos, que te aseguramos van a ser unas cuantas.
Castillo del Rey Loco, Alemania
Castillo del Rey Loco, Alemania

Una vez llegas a la entrada del castillo, verás unas pantallas que indican las horas de visitas, por lo que no tendrás pegas para saber cuando le toca a tú grupo.

Las visitas guiadas son en alemán o inglés, pero no te preocupes porque te ofrecerán un audio guía en español justo cuando vaya a comenzar la visita.

Castillo del Rey Loco, Alemania
Eva en la zona desde donde parten las visitas guiadas

Como ya dijimos, la visita dura unos treinta minutos. Te llevan por algunas habitaciones y salas increíbles, como la Sala del Trono o la Sala de los Cantores, pero personalmente nos quedamos con la vista del exterior.

Durante los treinta minutos que dura la visita, te irán llevando por diferentes estancias, las cuales te indicamos a continuación:

Aquí te vas a encontrar con el ciclo de las pinturas murales que muestra la saga de Sigurd de la Edda nórdica antigua, una recopilación de sagas, canciones y proverbios. La figura de Sigurd se corresponde con la del Sigfrido del Cantar de los Nibelungos. Los portales de mármol conducen por la parte oeste hacia la Sala del Trono y hacia los aposentos privados reales situados a su frente.

Sala del Trono, Castillo del Rey Loco
Vista de la Sala del Trono (Foto de la web del castillo)

Habrás llegado a uno de los platos fuertes de la visita. Esta lujosa sala, que transmite la sensación de lugar sagrado, y tiene una enorme corona de iluminación de cuatro metros de altura, abarca el tercer y cuarto piso y toda la parte oeste del palacio.

Esta sala te va a recordar a las iglesias bizantinas, ya que sirvió de modelo la iglesia de la corte de Todos los Santos de Múnich. En el ábside norte, en lugar del altar, debía situarse un trono, que tras la muerte del rey ya no llegaría a realizarse.

Curiosidad:

Esta conjunción de iglesia y sala del trono ilustra el concepto de monarca que poseía Luis II: éste se veía a sí mismo no sólo como rey por la gracia de Dios, sino también como mediador entre Dios y el mundo en general. Esta idea también se encuentra reflejada en la cúpula estrellada y en el mosaico del suelo que ella cubre, donde se representa la Tierra con sus plantas y animales.

Bajo la cúpula se pueden ver a algunos representantes de imperios precristianos. Las pinturas de la zona del ábside muestran a Cristo, a los doce Apóstoles y a seis reyes santos, y las pinturas murales presentan hechos de los reyes y de otros santos. La Sala del Trono, sin embargo, no estaba destinada para actos oficiales. Es una plasmación de la reivindicación de Luis II al trono.

Tras una antesala revestida de madera de roble, se accede a los aposentos privados de Luis II, destinados a vivienda y trabajo.

Curiosidad:
La antesala disponía ya desde 1885 de un sistema de timbres eléctrico, con el cual se podía llamar a los criados desde cualquier habitación.

Las pinturas murales del Comedor muestran escenas con Wolfram von Eschenbach y con otros cantores galantes (minnesänger) y están enmarcadas por un revestimiento de madera de roble tallado en bajo relieve.

En la mesa del comedor hay un centro de mármol y bronce dorado de Sigfrido luchando con el dragón. Como en todas las estancias privadas del rey, los textiles están trabajados de manera muy lujosa, aquí de seda roja con bordado en oro y orla.

Dormitorio Castillo del Rey Loco
Vista del dormitorio (Foto de la web del castillo)

El Dormitorio del rey, al igual que en los demás castillos de Luis II, está riquísimamente decorado. El lujoso lecho de estilo neogótico y las tapicerías de los sillones son de seda azul con aplicaciones y bordados de leones, cisnes, escudos con rombos, coronas y azucenas.

El tocador es especialmente original, destaca el grifo en forma de cisne plateado. Pequeños cisnes decoran el juego del lavabo compuesto por jarra, jabonera y esponjera.

La Capilla, de estilo neogótico, se encuentra junto al dormitorio. Las pinturas murales, las cristaleras y la pintura central del altar hacen referencia a Luis IX de Francia, el santo correspondiente a la onomástica del rey Luis II.

Lo primero a donde se irán tu ojos es a los asientos con tapicerías en seda violeta, al igual que las cortinas, que a su vez están decoradas con lujosos bordados en oro.

Fíjate en la pintura del techo de carácter ilusionista, que presenta un emparrado abierto hacia el cielo, como los que se encuentran en la decoración de las salas terrenas del S. XVIII.

Salón Castillo del Rey Loco
Vista del Salón (Foto de la web del castillo)

La siguiente estancia que verás, es el salón, en forma de ele y separada mediante columnas, se abre una alcoba con asientos. El gran armario de madera de roble, imitando un original del Castillo de Wartburg, está decorado con escenas de poemas medievales.

Las pinturas que verás aquí, están basadas en la saga de Lohengrin, con la que Luis II se identificaba especialmente debido al tema de los caballeros del Grial y al motivo del cisne.

Curiosidad:
El cisne era también el animal heráldico del rey Luis como señor de Schwangau.

Ahora habrás llegado a una de las estancias más curiosas e insólitas del castillo. Entre el Despacho y el Salón se encuentra un espacio para unas estancias privadas: una pequeña gruta artificial.

Curiosidad:
La gruta artificial, podía ser iluminada en diferentes colores y originalmente poseía una cascada. Debía evocar el Monte de Venus de la saga de Tannhäuser.
Desde la gruta se accedía al invernadero a través de una puerta de cristal corrediza inserta en la «roca».

La siguiente estancia a la que llegarás es el despacho. Aquí verás, entre otras cosas, la gran mesa central donde trabajaba el rey, en la que todavía se puede ver su escribanía.

Del despacho del rey, pasarás a la Sala de los ayudantes o también llamada Antesala. Esta sala, está revestida de madera de roble, y aparte de mesa, sillas y una estufa de azulejos, destaca una tumbona, que era utilizada para los periodos de espera nocturnos.

Desde aquí, se accede, por la parte oeste, a través de un portal de mármol, a la tribuna de la Sala del Trono. Por la parte este, a través de dos portales de mármol, se accede a la impresionante Sala de los Cantores.

Sala de los Cantores, Castillo del Rey Loco
Vista de la Sala de los Cantores (Foto de la web del castillo)

Has llegado al otro plato fuerte de la visita, y probablemente la estancia más espectacular del castillo, por lo menos a nosotros, es lo que nos parece. La Sala de los Cantores fue el proyecto predilecto del rey y, junto a la Sala del Trono, era la principal estancia del Castillo. La sala, abarca todo el cuarto piso de la parte este del palacio.

Curiosidad:
En la Sala de los Cantores se han unido dos estancias históricas del Castillo de Wartburg: el Salón de Fiestas y la Sala de los Cantores. El rey Luis II visitó el Castillo de Wartburg en el año 1867 y quedó prendado por estos dos lugares.

En esta sala nunca tuvieron lugar grandes banquetes o conciertos de música: Luis II creó aquí un monumento a la cultura caballeresca medieval y al mundo de las sagas. Tannhäuser, Parsifal y Lohengrin fueron figuras con las que el rey se identificaba ya desde su juventud.

La última estancia que verás es la cocina. Ésta fue equipada con la técnica más avanzada de la época: un gran fogón y un aparador, un asador de pinchos grande y otro pequeño, una parrilla empotrada con un dispositivo para calentar los platos, un horno, un mortero, una pecera y el fregadero. También, se le instaló una alacena con un armario empotrado para la vajilla, y un despacho acristalado para el jefe de cocina.

  • El recorrido termina en la segunda planta, como no, en la tienda de souvenirs. En esta segunda planta también vas a encontrar una cafetería y una sala multimedia. En el interior del castillo está prohibido hacer fotos, por lo que durante la visita, no podrás inmortalizar nada de nada.

Esto ha sido todo ¿Qué te ha parecido el artículo? ¿Incluirías el Castillo del Rey Loco en un recorrido por Baviera? Esperamos que con este artículo te hayas podido hacer una pequeña idea sobre cómo es este maravilloso castillo, y qué hacer y visitar.

¡Déjanos tu opinión en los comentarios!

Shares