Blois – Orleans
Total 92 km
En esta nueva etapa, partimos de la localidad de Blois dirección a la primera parada del día, el Castillo de Cheverny. El señorío de Cheverny está situado en la región Centre Val de Loire.
Reconocido como el castillo del Loira más suntuosamente amueblado, este castillo llama la atención por la riqueza de su decoración y sus espléndidos muebles.
Nuestra intención era visitarlo solamente por fuera, pero al llegar nos llevamos la sorpresa de que estaba cerrado, y aún a día de hoy no sabemos el porqué. Así que nos dimos una vuelta por el pequeño pueblo de Cheverny, disfrutando de su tranquilidad y de su encanto.


Para más información sobre horarios y precio de la visita, te dejamos la web del castillo www.chateau-cheverny.fr.
De aquí nos fuimos a la segunda parada del día y la más espectacular, y uno de las visitas que teníamos marcado a fuego en nuestro planing, el Castillo de Chambord.

El Castillo de Chambord, obra maestra del Renacimiento, es el mayor castillo del Loira, con 440 habitaciones, 800 capiteles esculpidos y 282 chimeneas.
En el corazón del bosque de caza de Boulogne, sobre el emplazamiento de un castillo fortaleza, Francisco I mandó edificar en el S. XVI una imponente residencia de recreo ricamente decorada.

Después de visitar los apartamentos, hay que pasar a la terraza del castillo. Desde aquí, la visión de la infinidad de tragaluces, chimeneas, capiteles, flechas y pináculos del edificio produce una impresión asombrosa. La terraza del torreón también permite disfrutar de una hermosa vista del parque patrimonial nacional de Chambord.


El parque del castillo alberga una reserva de caza, y está rodeado por un muro de 32 kilómetros de longitud, que lo convierte en el mayor espacio forestal cerrado de Europa.
Para más información sobre horarios y precios de la visita, te dejamos la web del castillo, https://www.chambord.org/es/.
Por último no te puedes perder su famosa escalera de doble hélice, que constituye una verdadera proeza arquitectónica y es en sí misma un monumento.
Está constituida por dos rampas gemelas que se superponen enlazándose alrededor de un núcleo hueco y calado. Si por casualidad dos personas toman una rampa diferente, se podrán ver por las aperturas en toda la subida, pero nunca se llegarán a cruzar.

Aún con la impresión del Castillo de Chambord en el cuerpo, nos dirigimos a la siguiente parada del día, al pueblo de Beaugency. A orillas del Loira, se encuentra esta ciudad medieval, que se enorgullece de poseer una rica herencia arquitectónica.
El castillo Dunois, del S. XV, el ayuntamiento con su fachada renacentista, la antigua abadía Notre-Dame con su iglesia abacial románica, el torreón del S. XI, la torre del Reloj, el viejo puente sobre el Loira o las bonitas casas antiguas son otros tantos atractivos por descubrir. Lo mejor que se puede hacer es perderse por sus calles y admirar su belleza.


La localidad de Meung-Sur-Loire, fue nuestro próximo destino. Este pueblo es conocido, porque se da la casualidad de que aquí comienza la narración de la famosa novela de Alejandro Dumas, Los Tres Mosqueteros.
Al igual que en Beaugency, lo mejor para disfrutar de este pueblo es perderse por sus laberínticas calles con esculturas encantadoras y sus casas de entramado de madera, y por supuesto, visitar su castillo.


Desde Meung-Sur-Loire nos separan unos veinte kilómetros, del último destino de esta increíble etapa, Orleans. Aquí hicimos noche.
Orleans es la capital de la región Centro. Los monumentos civiles y religiosos dan testimonio de su importante patrimonio. Su historia también está ligada a su heroína, Juana de Arco.
De Orlénas no te puedes perder:
La catedral gótica de Sainte-Croix, edificada entre los ss. XIII y XIX, domina los tejados de la ciudad desde lo alto de sus torres. En su interior sobresalen los espléndidos revestimientos de madera y las vidrieras que ilustran la epopeya de Juana de Arco.


Por la noche pudimos presenciar un espectáculo maravilloso de luz y sonido que hacen con la fachada de la catedral. Simplemente fue espectacular.


Cerca de la catedral se levanta el palacio Groslot, un magnífico edificio renacentista del S. XVI que actualmente alberga el ayuntamiento.


La Casa de Juana de Arco fue morada del tesorero del duque de Orleans, y en ella habitó Juana de Arco en 1429. Reconstruida después de la segunda guerra mundial, alberga en nuestros días un museo dedicado a Juana de Arco y al levantamiento del asedio de Orleans.
El recorrido por la ciudad prosigue con la plaza de Martroi, lugar de gran ambiente en el que se levanta una estatua ecuestre de Juana de Arco, la calle real y sus arcadas, las callejuelas del viejo Orleans o las orillas del Loira.


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