
Toulouse, esa joya del suroeste francés, es un destino perfecto si te preguntas qué ver en Toulouse en 2 días. Combina historia, color y vida en cada rincón. Con sus edificios de ladrillo que se tiñen de rosa al atardecer y su ambiente vibrante, es una ciudad ideal para dejarse llevar durante un fin de semana.
¿Sabías que aquí nació el Concorde y hoy en día se fabrican los aviones Airbus? ¿O que Toulouse fue una de las grandes capitales del color azul pastel en el Renacimiento, gracias a la planta del isatis?

| ¿Sabías qué…? La planta de isatis, también conocida como hierba pastel, se cultivaba en la región y su pigmento azul era tan apreciado que enriqueció a toda la ciudad durante siglos, antes de la llegada del añil y otros tintes sintéticos. |

En esta guía te proponemos un recorrido completo para que, en solo dos días, sientas que has vivido Toulouse con intensidad, curiosidad y mucho estilo. Como decimos en El Tomavistas, ¡viajando fetén!
Cómo llegar y moverse por Toulouse
Toulouse es muy accesible y está perfectamente comunicada. El aeropuerto de Toulouse-Blagnac, a unos 10 kilómetros del centro, cuenta con conexiones diarias con muchas ciudades europeas. Desde el aeropuerto puedes llegar fácilmente al centro en tranvía (línea T2) o en autobuses lanzadera que conectan con las principales estaciones.
Si llegas en tren, la estación Gare Matabiau te deja a un paso del corazón de la ciudad. Trenes de alta velocidad (TGV) y regionales (TER) enlazan Toulouse con ciudades como París, Burdeos o Montpellier.
Para moverte por Toulouse, tienes a tu disposición una red de transporte público muy eficaz: dos líneas de metro, tranvías modernos, y autobuses que cubren toda la ciudad. Además, hay un servicio de alquiler de bicicletas (VélôToulouse) ideal para quienes prefieren moverse al aire libre. Y si eres más digital, aplicaciones como Moovit o Citymapper te ayudarán a planificar tus trayectos.

Aun así, te lo decimos claro: la mejor forma de conocer Toulouse es caminando, perdiéndote por sus callejuelas, cruzando sus puentes y sintiendo el ritmo de una ciudad que se vive a pie.
Qué ver en Toulouse en 2 días
Place du Capitole: corazón toulousain

Empezamos fuerte. La Place du Capitole es el alma de la ciudad. Amplia, elegante y siempre animada, está presidida por el imponente Capitolio, sede del ayuntamiento y del teatro. No te puedes ir de Toulouse sin visitar el interior del Capitolio, y por supuesto no te pierdas la Salle des Illustres, donde las pinturas y esculturas rinden homenaje a los grandes nombres de la historia local.

Esta plaza ha sido de todo: mercado, foro, punto de encuentro… y sigue siéndolo. Siéntate en una terraza, tómate un café y disfruta fetén de Toulouse.
💡 Consejo fetén: Los domingos la entrada es gratuita al Capitolio. Abre a 10:00 h. No te vayas de la plaza sin dar un paseo por los soportales, eso sí, mirando a su techo, te va a sorprender.

Donjon du Capitole
Justo al lado del Capitolio, por la parte de atrás, se alza el Donjon, una antigua torre medieval que ahora alberga la oficina de turismo. Subir a su mirador es tener Toulouse a tus pies. Muy recomendable.

💡 Consejo fetén: Los sábados por la mañana, en la plaza del Donjon, se monta un mercadillo de productos típicos, que merece la pena recorrer.
Básilica de Saint-Sernin: una joya del románico
Partiendo de la Place du Capitole por la rue du Taur, justo al final de esta calle te encontrarás con la Basílica de Saint-Sernin, y créenos: te va a impresionar.

Es una de las iglesias románicas más importantes de Europa y Patrimonio de la Humanidad. Su torre octogonal, su cripta y sus reliquias la convierten en una parada obligada tanto para los amantes del arte como para los viajeros curiosos. Su interior transmite paz, y cada rincón tiene una historia que contar.
Capilla de los Carmelitas
A pocos metros de la Básilica de Saint-Sernin se ubica esta joya poco conocida, pero absolutamente imprescindible. Es conocida como la Capilla Sixtina de Toulouse.

La Chapelle des Carmélites es un lugar que nos dejó sin palabras: techos pintados, frescos espectaculares y un ambiente tan íntimo que te hace sentir dentro de una obra de arte.
Convento de los Jacobinos

Seguimos con otro rincón de película: el Convento de los Jacobinos. Su arquitectura gótica te dejará boquiabierto, y su famosa columna en forma de palmera te parecerá sacada de un sueño. Es uno de esos lugares que no esperas… y que te atrapan.
Hôtel de Bernuy y Hôtel d’Assézat
Ambos son antiguos palacetes renacentistas que reflejan la riqueza de los comerciantes de pastel (el famoso tinte azul que te hablábamos en la introducción) en la Toulouse del siglo XVI.

El Hôtel de Bernuy, es un bonito palacete construido entre 1530 y 1550 por un rico comerciante llamado Jean de Bernuy. Es uno de los mejores ejemplos que se conservan para conocer cómo vivían los ricos comerciantes de la época. Destaca la puerta de entrada, la torre-escalera interior, de las más altas de la ciudad, y su bonito patio.

El majestuoso Hôtel d’Assézat, fue construido en 1555, es una de las casas privadas más bonitas de la ciudad. Hoy en día ha sido restaurado por el Ayuntamiento para acoger la Fundación Bemberg, un bonito museo donde podrás ver obras de Picasso, Monet, Tintoretto, etc.
Catedral de Toulouse y Place Saint-Étienne
La Catedral de Saint-Étienne tiene una mezcla de estilos que la hace única. Su nave torcida y su fachada asimétrica son prueba de siglos de historia. La Place Saint-Étienne, justo enfrente, es un lugar encantador con la Fontaine Griffoul, la más antigua de Toulouse, ideal para descansar y observar la vida pasar.

Museo de los Agustinos
Si te gusta el arte, este es tu sitio. El Museo de los Agustinos está en un antiguo convento gótico y alberga siglos de pintura y escultura. Desde el arte románico hasta el siglo XX, este museo es una lección de historia visual. Además, el claustro es pura serenidad.
Calles que enamoran e imprescindibles
No podemos dejar de mencionar algunas de las calles más animadas y con más encanto de la ciudad: la rue Léon Gambetta, la rue des Changes, la rue Saint-Rome y la rue d’Alsace Lorraine. Todas invitan a pasear, mirar escaparates, pararse a tomar algo o simplemente observar la vida local.

Desde la Place du Capitole, adéntrate por la encantadora Rue du Taur, una de las calles más carismáticas de Toulouse. Llena de tiendecitas, cafeterías y edificios con mucha historia, es perfecta para ir disfrutando del ambiente local. Esta calle conecta directamente con uno de los grandes tesoros de la ciudad, del que ya te hemos hablado.

Fuentes y plazas con encanto
La Fontaine Boulbonne, situada en una placita escondida, es de esas sorpresas que uno se encuentra por Toulouse. La Place Saint-Georges, por su parte, es perfecta para tomar algo en una terraza y empaparte del ambiente local, damos fe de ello.

Barrio de Les Carmes
El barrio de Les Carmes es uno de los más bonitos y auténticos. Piérdete entre sus callejuelas, entra en su mercado cubierto y déjate llevar por los aromas y colores de los productos locales. Aquí Toulouse se muestra tal y como es: cercana, sabrosa y real.
Église Notre-Dame de la Dalbade

En pleno barrio de los Carmes, esta iglesia sorprende con su enorme fachada de ladrillo y su torre campanario. Lo que más nos fascinó fue su tímpano de cerámica esmaltada que representa la coronación de la Virgen. Un rincón tranquilo y lleno de belleza.
Río Garona y el Pont Neuf

Llega la tarde, y con ella, el paseo más bonito. Cruza el Pont Neuf, el puente más antiguo y fotogénico de la ciudad. Pasea junto al río Garona, con vistas de postal, y disfruta del ambiente local: parejas, músicos, amigos brindando con vino… Toulouse vibra junto al agua.

Y si quieres hacer como los locales, prepara un pequeño picnic y siéntate en la orilla del río, especialmente en la zona de La Daurade o los jardines que rodean el Prairie des Filtres. Es uno de los planes favoritos de los toulousanos cuando llega el buen tiempo: una manta, algo de queso, pan crujiente, una botella de vino o una limonada casera… y a disfrutar del atardecer más auténtico con la mejor compañía. Nosotros lo hicimos y nos encantó.
Place Saint-Pierre y el Pont Saint-Pierre

Y si hablamos de ambiente joven y buen rollo, la Place Saint-Pierre y su puente homónimo son el sitio ideal. Al caer la tarde, se llena de estudiantes, música y buen ambiente. Desde el Pont Saint-Pierre, la vista hacia el río y la cúpula de La Grave es una de las más fotogénicas de Toulouse.
Canal du Midi: un paseo Patrimonio de la Humanidad
El Canal du Midi, es una obra maestra de la ingeniería del siglo XVII. Hoy es un rincón de paz, ideal para respirar hondo y conectar con la naturaleza urbana.

💡 Consejo fetén: Una de las mejores zonas para ver el Canal, es la de la Estación Matabiau. También la zona del Port Saint-Sauveur es ideal para disfrutar del canal.
Sabores toulousanos: dónde comer y qué probar
Toulouse no solo se descubre con la vista, también con el paladar. La ciudad presume de una cocina rica, sabrosa y con mucha personalidad. El plato estrella es el cassoulet, un guiso contundente con alubias blancas, confit de pato y embutidos, ideal para los días frescos. Pero también hay que probar: el aligot, un puré de patatas con queso y salchicha tolosana; las salchichas de Toulouse; los quesos del sudoeste francés; los postres como la fénétra, una tarta típica con frutas y almendras.

¿Dónde comer? Si buscas algo tradicional, pásate por Rest. Emile (13 Pl. Saint-Georges) o Le Colombier (14 Rue de Bayard), donde sirven recetas clásicas con mimo. Para un ambiente más informal, los bares de la zona de Les Carmes y Saint-Cyprien tienen terrazas con mucho encanto y platos sencillos pero deliciosos. Y si eres de mercados, no te pierdas el Marché Victor Hugo: sube a su planta superior y elige entre varias opciones locales para comer bien y sin gastar mucho.
La gastronomía en Toulouse es parte esencial de la experiencia. Así que ya sabes: ¡a comer fetén!
Consejos fetén para tu escapada
- Visita Toulouse en primavera u otoño, cuando el clima es suave y los colores son más bonitos.
- Camina, pedalea, piérdete. La ciudad es perfecta para vivirla despacio.
- Compra la Toulouse Pass si quieres visitar museos y moverte en transporte público con descuentos.
Nuestro mapa turístico de Toulouse
Para que no te pierdas nada de este recorrido fetén, te recomendamos consultar este mapa:
En él están marcados todos los lugares que hemos visitado, desde la Place du Capitole hasta el Pont Saint-Pierre, pasando por iglesias, mercados, plazas y callejuelas llenas de encanto.
Toulouse no es solo una ciudad bonita. Es un lugar que te acoge, que te cuenta historias a cada paso, y que se disfruta con los cinco sentidos. Una mezcla deliciosa de pasado, presente y sabor local. De esas escapadas que se viven con intensidad… y que te dejan con ganas de más.
¿Y tú, ya has estado en Toulouse? ¿Qué rincón te enamoró más? Cuéntanoslo en los comentarios y sigue viajando fetén con nosotros.
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