Vannes – Locronan – Quimper – Vannes


 Locronan1

Esta cuarta etapa por la Bretaña nos iba a llevar al departamento de Finistère y más concretamente a otro de los pueblos reconocidos como “Pueblo más bello de Francia”, Locronan y a la bonita ciudad de Quimper, la cual nos sorprendió para bien, porque nos encantó.


Esta etapa fue una de las mas largas del road trip, ya que, solo de Vannes a Locronan hay aproximadamente 140 kilómetros. 

Como solemos hacer siempre, nos levantamos temprano para poder aprovechar el día completamente, era otoño y la noche cae mucho antes en estas fechas.


Como te decíamos la primera visita del día fue el encantador pueblo de Locronan, al que llegamos en apenas 1 hora y media desde Vannes. 

Locronan

Locronan es una pequeña localidad del departamento de Finistère (Finisterre) en el suroeste de Bretaña. 

Comenzó siendo un foco religioso de origen celta. Los celtas llegaron a este lugar con la intención de crear un santuario y lugar donde practicar el culto, bajo la dirección de los druidas (un nemeto). No es hasta el S. VII, que San Román cristianiza el lugar y funda la ciudad. En el S. XV el pueblo tiene un gran auge gracias a la fabricación de velas. Locronan se llena de tejedores, lo que le da riqueza y prosperidad. Comienzan a construirse las primeras grandes casas de granito, las cuales hoy en día son las que caracterizan esta localidad.

Locronan 12 

El pueblo en la actualidad conserva un rico y bien conservado patrimonio arquitectónico, lo que le ha hecho merecedor de ser Monumento Histórico, pero además le ha permitido que sea miembro de la red de “Pequeñas ciudades con carácter” y que haya conseguido el distintivo de “Pueblos más bellos de Francia”. Como curiosidad, esta localidad ha sido escenario de multitud de rodajes de películas, ya que es un lugar muy apreciado por los directores.

Locronan 13


Dejamos el coche en un parking a la entrada del pueblo, en la Rue du Prieuré. Llegamos tan temprano que éramos los primeros visitantes del pueblo y muchas de sus tiendas y bares aún permanecían cerrados.

La visita la iniciamos por esta misma Rue du Prieuré, la cual nos llevó directamente hasta la Place de L’Eglise. Esta plaza empedrada es una auténtica maravilla.

Locronan 13 2

Las casas que la rodean son de granito y muchas, en la actualidad, son tiendas o restaurantes. En el medio de la plaza se levanta un bonito pozo y en uno de sus laterales se ubica la iglesia de Saint-Ronan, del S. XV, catalogada de Monumento Histórico desde 1846, y donde destaca una bonita y única fachada formada por la propia iglesia y por la capilla anexa de Pénity.

Locronan 12 2

El pórtico principal precede a una imponente torre. El interior alberga un púlpito del S. XVII y en la capilla de Pénity se encuentra la tumba del santo. En la parte de atrás hay un interesante cementerio que no pudimos resistir visitar.

 Locronanpulpito

Púlpito del S. XVII

Locronan 15

Cementerio de Locronan 

De aquí pasamos por delante del encantador Ayuntamiento, una bonita casa de granito pegada al Museo Municipal.

Locronan 14

Seguimos callejeando hasta llegar a la Rue Moal, donde se encuentra una de las joyas de Locronan, la Chapelle de Notre-Dame-de-Bonne-Nouvelle, de los S. XV, XVI y XVII. No dejes de ver sus increíbles vidrieras. En el mismo recinto de la capilla podrás ver un calvario y una fuente del S. XVII.

Regresamos a la Place de L’Eglise para tomarnos un café y recorrer las tiendas y calles aledañas, antes de irnos al siguiente destino. 


 

Quimper

De Locronan pusimos rumbo a Quimper. Tan solo 16 kilómetros separan estas dos localidades, por lo que el trayecto lo hicimos con tranquilad, disfrutando de la carretera y del paisaje que íbamos viendo. 


Quimper cuenta con una larga historia, la desarrollaron los romanos, pero la ciudad no creció y se desarrollo hasta la Edad Media. La ciudad esta atravesada por los ríos Steïr y Odet, dejando el casco antiguo en medio de los dos cauces. El centro histórico está muy bien conservado, con sus calles adoquinadas, casas medievales, la imponente catedral, todo esto invita a recorrerlo y descubrirlo… Y eso fue lo que hicimos nosotros.


Dejamos el coche en un gran parking que hay en la Place de la Résistance, en una de las orillas del rio Odet y a pocos metros del centro histórico. Aclararte que el centro histórico de Quimper lo forman 3 sectores o barrios bien diferenciados: El barrio episcopal, el barrio de los Duques de Bretaña y el barrio de Locmaria.

 Quimper 16

Casa en la Rue Kéréon

De la Place de la Résistance y una vez cruzamos el rio Odet, a través de una de las muchas pasarelas que lo cruzan (más adelante te hablaremos de ellas), entramos en el barrio Episcopal por la Quai du Steir para llegar hasta Les Halles, un edificio muy curioso y cuyo interior está repleto de puestos de productos frescos. Nos llamó también la atención la luminosidad que hay en su interior. Callejeamos por el barrio descubriendo sus bonitas calles adoquinadas y llegamos hasta la Place Saint-Corentin a través de la Rue Kéréon.

 Quimper 12

Catedral de Saint-Corentin

En la plaza se levanta impresionante la Catedral de Saint-Corentin, edificada en el S. XIII. Es de las catedrales góticas más antiguas de Francia. Destacan sus dos torres de más de 75 metros de altura. En el interior destacan sobre todo sus vidrieras. En esta misma plaza se ubica el Museo de Bellas Artes, que ocupa un antiguo palacio del S. XIX.

Pegado a la catedral está el Museo Departamental Bretón, ubicado en el antiguo palacio de los Obispos de Cornwall. En su interior podrás ver objetos del pasado bretón. Por uno de los laterales de la Place Saint-Corentin parte la Rue Élie Freron donde podrás encontrar la Oficina de Turismo.

 Quimper 13

Patio interior del Museo Bretón


Siguiendo por la Rue Élie Freron, al llegar a la altura de la Rue du Sallé, giramos a la izquierda para llegar a la encantadora Place au Beurre, una pequeña plaza rodeada de antiguas casas de piedra y que hoy en día están tomadas por creperies. Nosotros estuvimos callejeando un buen rato por esta zona, descubriendo pequeñas calles y plazas con mucho encanto.

 Quimper 14

Place au Beurre

Llegamos hasta la Place Claude le Coz y desde aquí nos dirigimos al barrio de los Duques de Bretaña, más concretamente a la Place Terre au Duc. En esta plaza ya se pueden ver las características casas de entramado de madera, muy abundantes en este barrio.

 Quimper 18

Place Terre au Duc

Nos metimos por la Rue Saint-Mathieu, una bonita calle salpicada de casas de entramado, de tiendas, creperies y restaurantes, y llegamos a la iglesia Saint-Mathieu, menos conocida que la catedral, pero no por ello menos interesante. 

Desde esta iglesia nos fuimos a conocer la Venelle du Poivre, una callejuela estrecha adoquinada y en forma de L, que va desde la Rue Laennec hasta la Rue René Madec, la cual continuamos hacia el rio Odet, pero antes hicimos una parada en la Place Préfet Jean Moulin, para ver parte del caudal del rio Steïr.

 Quimper 15

Río Stëir a su paso por Quimper


Dimos un largo paseo de ida y vuelta desde el Pont Pissette hasta el Pont Firmin, recorriendo la orilla del rio Odet y contemplando los muchos puentes y pasarelas que cruzan de una orilla a otra. Muchas de estas pasarelas están adornadas con flores (no queremos imaginarnos como estarán en primavera), lo que las hace más bonitas.

 Quimper 19

Puentes y pasarelas en el río Odet


Regresamos al parking para coger de nuevo el coche y dirigirnos hasta el barrio de Locmaria. La verdad es que pudimos acercarnos a pie, pero desde aquí queríamos poner rumbo a Vannes, para llegar antes de cenar. Aparcamos en la Place Berardier, situada por la parte de atrás de la iglesia románica de Notre-Dame de Locmaria y del Priorato. Dimos una vuelta para visitar la iglesia, el priorato del S. XVII y el claustro del S. XVII. Antes de irnos, también visitamos el bonito jardín del Priorato.


Como curiosidad en Quimper, porfin pudimos probar los famosísimos macarons, una especie de pastelito formado por dos galletas rellenas de crema y de diferentes sabores.

 Quimper 17

Macarons


INFORMACIÓN DE INTERÉS

Por falta de tiempo se nos quedó en el tintero la visita al Château de Lanniron. Cuenta con un parque y jardines (L’Orangerie) de acceso libre y que llegan hasta la orilla de rio Odet, donde éste va más ancho. Seguro que hubiese sido un maravilloso y tranquilo paseo, pero tendrá que ser en otro momento.   


Si tienes alguna pregunta o duda sobre esta cuarta etapa, ponte en contacto con nosotros a través de El Tomavistas.



Inicio


 

 

 

 

Shares