Rennes – Mont Saint Michel – Dol de Bretagne – Cancale – Saint Malo – Rennes
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Comenzamos con nuestra segunda etapa del road trip, donde la primera parada del día fue el Mont Saint-Michel.
| MONT SAINT-MICHEL |
Poco más de 66 kilómetros separan Mont Saint-Michel de Rennes, más o menos 1 hora de camino. Como queríamos llegar a primerísima hora, nos tocó madrugar, aunque como sabes no es algo que nos de pereza.
Conocer el Mont Saint-Michel era uno de nuestros sueños viajeros. Lo habíamos visto en infinidad de reportajes y blogs de compañeros, y la verdad es que estábamos enamorados de este lugar sin haberlo pisado nunca.
La oportunidad de ir a visitarlo era durante este road trip por la Bretaña, aunque Mont Saint-Michel oficialmente pertenece a la región de Normandia (Normandie).
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Mont Saint-Michel está prácticamente en el límite entre Normandia y Bretaña, más concretamente entre los departamentos de la Mancha (Normandia) y de Ille y Vilaine (Bretaña).
Todo lo que necesitas saber para visitar Mont Saint-Michel, te lo contamos en el siguiente artículo, Mont Saint-Michel. Todo lo que debes saber para visitarlo.
La siguiente parada del día estaba a 30 kilómetros de Mont Saint-Michel, dirección Saint-Malo, nos estamos refiriendo a la pequeña localidad de Dol-de-Bretagne.
| DOL-DE-BRETAGNE |
Situada a medio camino entre la ciudad amurallada de Saint Malo y el Mont Saint-Michel y a las puertas de Bretaña. Como te decíamos es una pequeña localidad, antigua ciudad episcopal, que posee un rico patrimonio histórico y arquitectónico, como su catedral, ejemplo del gótico bretón. En el casco antiguo podrás descubrir bonitos edificios muy bien conservados, como casas medievales muchas de ellas con entramado de madera.
Al llegar a Dol fuimos directamente a aparcar a la Place de la Cathédrale y así de paso ver uno de los símbolos de la localidad, la Catedral Saint-Samson, construida en el S. XIII y que como te decíamos es un orgullo del gótico bretón. Con una fachada imponente y un poco sosa, el interior es elegante y bonito. En esta misma plaza se ubica la Cathédraloscope, un lugar donde te mostrarán todo sobre la construcción de las catedrales europeas. En uno de los laterales de la catedral, en la Place de la Trésorerie está el Museo de Dol.
Catedral Saint-Samson |
Desde la catedral nos dirigimos a la calle principal de Dol, la Grande Rue des Stuarts, a través de la bonita Rue des Écoles. En la Grande Rue des Stuarts se pueden admirar varias obras arquitectónicas, como una casa, del S. XII y una de las más antiguas de Bretaña.
![]() Casa en la Rue Ceinte | Rue Ceinte |
Dedicamos 1 hora más o menos a recorrer y callejear Dol, por calles como: La Rue Ceinte o la estrecha Rue des Perrons. Después de tomarnos un café en una de las bellas cafeterías que hay en Dol, nos fuimos directos a Cancale donde teníamos previsto comer.
Si vas con tiempo puedes ir hasta el Mont-Dol, a 3 kilómetros de Dol-de-Bretagne, un peñasco de granito de 65 metros de altura y que ha dado lugar a numerosas leyendas. Lo mejor de la visita a este Mont son las vistas que se obtienen de la bahía, de Cancale y cómo no, de Mont Saint-Michel.
Mapa de nuestro recorrido por Dol-de-Bretagne:
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| CANCALE |
Elegimos Cancale porque queríamos comer en un lugar bonito, pero a la vez tranquilo y así evitar meternos en Saint-Malo, ciudad bastante más grande.
Cancale es un bonito puerto pesquero situado en la bahía de Mont Saint-Michel. Es un lugar destacado de la gastronomía francesa, gracias sobre todo a que es uno de los principales productores de ostras de Francia. También se puede encontrar buen marisco y buen pescado.
Vista de Cancale desde Pointe des Roches Noires |
Justo cuando llegas a la Place du Calvaire hay un gran parking (de pago), que fue donde nosotros dejamos el coche, ya que te permite estar en la zona donde se ubican prácticamente todos los restaurantes del pueblo, en Quai Gambetta. Nosotros fuimos sin ninguna reserva, pero que esto no te inquiete porque hay un sinfín de buenos sitios para comer, aunque seguramente si visitas Cancale en temporada alta es probable que necesites tener una reserva.
Después de comer dimos un paseo por el pueblo, recorrimos los muelles del puerto de la Houle y paseamos hasta llegar a la bonita iglesia de Cancale. Nosotros no subimos, pero si te decides a subir a la torre de la iglesia podrás obtener una magnífica vista del pueblo, del puerto, de las playas y de toda la bahía.
Mapa de nuestro recorrido por Cancale:
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El paseo por Cancale nos llevó poco más de 1 hora. Después de tomarnos un café mirando hacia el puerto de la Houle y la bahía, fuimos a buscar el coche y pusimo rumbo al siguiente destino, Saint-Malo. En apenas 25 minutos tardamos en recorrer los 17 kilómetros que separan ambas localidades.
| SAINT-MALO |
Al llegar a Saint-Malo o también conocida como «La ciudad corsaria» lo primero que hicimos fue dejar el coche en un gran parking (de pago) que hay entre el puerto deportivo y La Grand Porte, uno de los lugares de interés de la ciudad.
Saint-Malo nació como un pequeño puerto galorromano que permitió la construcción de una ciudadela fundada sobre un islote en el siglo XII. De aquí zarpó, en el siglo XVI, Jacques Cartier para descubrir Canadá. Gracias a este puerto los armadores hicieron fortuna y la ciudad prosperó al abrigo de las murallas. En el siglo XVIII, los corsarios Duguay-Trouin y Surcouf reafirmaron el prestigio de Saint-Malo, cuyo estandarte flota por encima de la bandera francesa.
Hoy en día es el mejor trampolín hacia las islas del Canal e Inglaterra.
Comenzamos el recorrido por la ciudad a través de la antigua Porte Saint-Vincent, 3 pequeñas puertas de entrada al centro histórico o ciudadela, bien protegida por la impresionante muralla. Enfrente de la Porte Saint-Vincent está la Oficina de Turismo y el Castillo de la Duquesa Anne, con su Gran Torreón (año 1424) que actualmente es sede del Museo Histórico de Saint-Malo y sus 3 torres: La Torre General, La Torre des Dames y des Moulins y La Torre Quic-en-Groigne.
Castillo de la Duquesa Anne |
Nada más pasar la Porte Saint-Vincent hay una escalera que permite acceder a la Muralla. Nosotros recorrimos un pequeño tramo hasta la Grand Porte, por la que bajamos de nuevo a la calle. Como te decíamos la Grand Porte o Puerta del Sur, es uno de los lugares emblemáticos de la ciudad y una de las entradas principales a la ciudadela. La Muralla está compuesta por torres construidas en los S. XIV y XV, y bastiones de los S. XVII y XVIII.
Desde la Grand Porte y a través de la Grand Rue llegamos hasta la impresionante Catedral de Saint-Vicent.
Grand Rue | Interior de la Catedral de Saint-Vicent |
De la catedral fuimos hasta la Place de la Poissonnerie, donde en el medio de la misma se conserva una antigua pescadería (Halle aux poissons). Desde aquí, callejeando, llegamos hasta el mercado cubierto y desde aquí llegamos hasta la encantadora Place du Marché aux Légumes, llena de terrazas y con mucho ambiente. De aquí nos dirigimos hasta el Bastión Saint-Louis, que forma parte de la muralla y al cual se puede acceder a través de unas escaleras.
![]() Place Saint-Aaron |
Desde aquí fuimos hasta el Bastión de la Hollande, pasando primero por la Chapelle Saint Sauveur, que te tienes que fijar bien para darte cuenta que es una iglesia, aunque realmente es una sala de exposiciones. Desde este punto, a través de la Rue Saint-Sauveur, se llega hasta el Bastión de la Hollande.
![]() Vista desde el Bastión de Hollande | Isla Petit-Bé con su fuerte del S. XVII |
Murallas de Saint-Malo |
Recorrimos la muralla hasta la Torre Bidouane, disfrutando de la increíble vista que tenemos delante, como la isla Grand-Bé y la isla Petit-Bé donde está uno de los fuertes mejor conservados del S. XVII. Caminamos por la Rue du Chateau Gaillard hasta el Fort La Reine para ver las vistas que se obtienen de la gran playa de Sillon y del Fuerte Nacional, construido en 1689. Desde el Fort La Reine nos acercamos a ver la Maison de la Duchesse Anne, un bonito edificio de piedra y con mucha historia.
Maison de la Duchesse Anne |
Finalizamos nuestro recorrido por el centro histórico de Saint-Malo en la bonita Place de Chateaubriand, pegada al Castillo, y donde no nos pudimos resistir a tomar algo en una de sus muchas terrazas.
Place de Chateaubriand |
Si tienes tiempo, no dejes de ir a visitar la Torre Solidor, un triple torreón del S. XVI y el fuerte de la Cité d’Alet, del S. XVIII y desde se obtienen las mejores vistas de la bahía.
Mapa de nuestro recorrido por Saint-Malo:
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Si tienes alguna pregunta o duda sobre esta segunda etapa, ponte en contacto con nosotros a través de El Tomavistas.
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